Joaquín Sabina hizo latir la Bombonera

En un show en el que hubo clásicos y temas del disco nuevo, Vinagre y Rosas, Joaquín se lució una vez más con su enorme carisma y actitud frente a las 40 mil personas que fueron a cantar, aplaudir y emocionarse con él. Mirá los mejores momentos del recital en una cobertura especial de Ciudad.com.
Pocos minutos antes de las 21, Joaquín Sabina en persona, con jean y remera se subió sorpresivamente al escenario –todavía faltaba entrar gran parte del público– y anunció a quienes serían sus "teloneros": el grupo español "Pereza".

Cerca de las diez de la noche el "Capitán del barco" se subió a su nave. La escenografía imitaba una embarcación y los tripulantes eran quienes daban la fiesta, que arrancó con "Tiramisú de limón", de Vinagre y Rosas.

Con su típico sombrero bombín negro, saco, remera y pantalón, todo haciendo juego, el de Úbeda se hizo un tiempo para recordar a sus amigos fallecidos: "Castelo, Fontanarrosa, Sandro, Guinzburg y Mercedes Sosa", quienes recibieron una ovación de las 40 mil almas presentes.

"Peor para el sol", "Con la frente marchita", "Por el boulevar de los sueños rotos", "Y sin embargo" –con acting incluído–, "Calle melancolía", "Princesa" y "La del pirata cojo", no faltaron en el repetorio sabinero. A sus fieles "marineros" Pancho Varona y Antonio García de Diego, se les sumó la impresionante voz femenina de Mara Barros.

Joaquín también tuvo tiempo para explotar su lado "Bostero". Incitó al público con "Dieguitos y Mafaldas", a la vez que le contaba que Martín Palermo había igualado (transitoriamente) el clásico con River, ya que se estaba jugando en el mismo momento del show.

Sabina, demostrando su simpatía y calidez de siempre, le contó a sus fanáticos que era la primera vez que sus hijas asistían al estadio de Boca: "No quería morirme sin que mis niñas conozcan la Bombonera".

La sorpresa de la noche fue la entrada de Pablo Milanés, autor de la música de "Una canción para la Magdalena", tema que le siguió a la humilde entrada y rápida salida del músico cubano.

El cierre, luego de seis bonus tracks, fue con "Pastillas para no soñar" y literalmente con bombos (tocados por el mismísimo Joaquín) y platillos (en manos de Mara).

Mirá a Joaquín Sabina haciendo "Dieguitos y Mafaldas" en la Bombonera, en VxV.com