Vamos a conocernos un poco

Si le hacía falta algo más a las redes sociales para conectar personas, ahora aparecieron programas para hacer todo tipo de preguntas a cualquiera.

Primero fue el correo postal, después el teléfono, el correo electrónico, el chat, la mensajería instantánea, las redes sociales...Desde siempre, el hombre quiso comunicarse con otros hombres por todos los medios posibles, y en los últimos años las formas se expandieron hasta niveles casi insospechados, y todavía hay espacio para más.

Cuando parecía que Facebook y Twitter eran la última moda en lo que respecta a conexión entre gente, aparecieron nuevas opciones: se trata de sitios en donde la gente pone algunos datos suyos y deja abierta la puerta para que cualquiera le haga preguntas y respuestas.

Se trata de una buena forma de ponerse en contacto con alguien, o de un servicio que crea un vínculo más interactivo que el hecho de subir un comentario sobre una nota en los blogs o de los sitios de noticias. Claro, siempre y cuando haya una respuesta a cada pregunta.

Formspring.me es un servicio pensado para hacer preguntas y obtener respuestas. Tan simple como eso. Sin embargo, la idea es un boom increíble en la Web, porque cientos de personas pueden preguntarle anónimamente (si no están registrados) lo que quieran a quien sea. Y se pueden leer las respuestas.

Si eso quedara allí pocos se enterarían, por eso si esa persona se conecta a través de Facebook, las respuestas aparecerán en su perfil, como un nuevo evento. También pueden aparecer en Twitter, Tumblr o Blogger. Si aquel que realiza la pregunta es miembro de Formspring, su consulta aparece firmada.

Es posible hacerse seguidor de cualquiera de los usuarios que participan en el cuestionario, y hasta es posible compartir cada pregunta, ya que tienen una URL propia. El servicio ofrece una página de inicio a todo aquel que se suscribe. Allí puede poner sus datos, una foto, personalizar el fondo, crear un widget para que las preguntas se hagan desde un blog y contestar unas preguntas prediseñadas, como para abrir el juego.

Por supuesto, si no se contestan, las preguntas no se hacen públicas. Y se pueden bloquear las preguntas fuera de lugar, insultos y otras yerbas, así como a aquellos que las hacen.

El competidor inmediato que le salió a esta aplicación es Onioning. La idea es similar, aunque está pensado bien al estilo Twitter. Las respuestas no pueden superar los 140 caracteres.

Además, en esta aplicación no se contestan sólo preguntas específicas, sino también preguntas que hace otra gente en forma pública. No se trata de las preguntas como las que buscan soluciones a problemas, sino de preguntas muy generales.

Aquí también es posible tener seguidores o seguir a otros, publicar las respuestas en Twitter u otras redes sociales o recibir mails cuando llega una pregunta o respuesta.

Desnudar el alma, crear tráfico, perder el tiempo o revolucionar la Web. Las nuevas aplicaciones pueden dar para todo. Pero lo que es seguro es que no pasan desapercibidas por alguna razón. A los hombres y a las mujeres les interesa comunicarse, compartir cosas y establecer lazos, aunque sea virtuales. ¿Vos ya estás preguntando y contestando?