¿El sexting ya es parte de los juegos previos?

Con o sin fotos, el sexo a través del celular existe. Aunque no tan reconocido como el cibersexo, el telefonito se coló en nuestra cama.
Fue cuando estallaron un par de escándalos escolares causados por mensajes de texto con desnudos incluidos que el sexting se hizo más popular, pero ya pasaba casi en todos los ámbitos: allí donde hay un teléfono celular hay un mensaje procaz. La pregunta tal vez sea cuándo o cómo el chiste verde, el comentario zarpado o excesivamente amoroso se terminó por convertir en parte de nuestra vida sexual.

Seguro que muchos pueden decir que no lo hacen o que ni siquiera usan el celular. Pero sí es cierto que no poca gente encuentra nuevos usos para los mensajes de texto. Estamos hiperconectados por todos lados, pero en Facebook la cosa es mucho más pública, y por lo tanto las demostraciones íntimas un poco exhibicionistas, en cambio el teléfono es privado.

Puede funcionar como primer approach entre dos que todavía no entablaron una relación, pero también es un complemento para los que ya andan juntos: hay quienes lo usan como precalentamiento, algo así como parte de unos juegos previos pero sin tocarse. Es ir calentando al otro con mensajes. Como siempre dicen, el cerebro es el punto erógeno por excelencia, y los mensajes pueden estimularlo. El sexting llega entonces a levantar la temperatura del otro y lo deja pidiendo más, ansiando un encuentro, aunque no haya fotos, aunque sólo sean mensajes cortos.

Eso sí, es un arte que involucra síntesis e interactividad. La temperatura sube cuando ambos le echan leña al fuego. Hay que tener también un tacto sin dedos para saber que el otro no está en otra y que tiene ánimos para engancharse o de lo contrario el mensaje resultará zarpado. En definitiva es complicado, pero no se aleja de las reglas básicas de la seducción.

Es que, aunque los tiempos cambien, aunque tengamos extrañas formas de comunicarnos y cada vez más tecnología, el ánimo, la predisposición, la calentura o el enamoramiento son los mismos.

¡Los espero en Facebook!