Sofovich no llena la sala y Rial se divierte

Ya en el mes de noviembre el Intruso anunciaba la cartelera teatral de verano y el estrepitoso fracaso que iría a tener el espectáculo de Gerardo. "Sos lo más parecido a la miseria que hay", le dijo hoy.

Claro que no había que emprender ningún análisis, puesto que el público es un viejo conocedor de la disputa que existe entre los ex amigos, y pudo haber asumido esas palabras como "una chicana" de uno hacia el otro.

Sin embargo la suerte parece haber estado del lado a Rial, porque se animó a pronosticar un temporal y la tormenta ya empezó a caer. Dicen que los números no le estarían siendo favorables a Gerardo (y a su revista "Gracias a la villa") y que, en ese sentido, el "intruso" estaría de parabienes. Por ese motivo no habría programa en el que Jorge Rial, con la complicidad de Pablo Layús desde Carlos Paz, no se refiera a la escasez de espectadores, a las entradas regaladas para llenar la sala, y al momento que estaría viviendo Sofovich: en soledad y asumiendo el mal trago de haber dejado ir a Florencia, y de decidir subirse él mismo al escenario.

Porque, paradójicamente, la alumna Flor le está ganando por goleada a su "ex papi" Sofovich. Y justamente la mención de esta diferencia entre éxito y fracaso es la carta que mejor le gusta jugar a Rial. Por eso, y para vitalizar sus palabras, Rial se encarga de dar las cifras de la taquilla teatral y elegir a quien "matar": evita hablar mal, por ejemplo, de "Alegría Ortomecular" (en cuyo elenco está Luís Ventura) y exacerba el no tan buen rendimiento de "Gracias a la Villa". Y lo disfruta, claro.

Eso hizo hoy cuando abrió su programa diciendo: "Sos lo más parecido a la miseria que hay", y se comprometió a anunciar que Gerardo no llena ni un cuarto de su sala de novecientas butacas y que Florencia le estaría sacando una diferencia descomunal.

Por supuesto que el público se queda afuera de esta disputa personal, en donde no prima la objetividad, sino la malicia, un combate cuerpo a cuerpo en el que la taquilla es el arma preferida de Rial.