Matías Alé, un celoso confeso

El ex de Graciela Alfano parece que no está tranquilo. ¿La razón? Un gran problema de celos con su nueva novia Silvina Escudero.

La simpatía fue siempre su arma de combate y muy pocas veces se mostró enojado delante de cámara. Ese es el perfil que supo cultivar Matías Alé en sus pocos años de carrera, y en los ocho años compartidos con Graciela Alfano.

En ese entonces, la rubia solía mostrarse como una mujer exuberante, a costo de exponer sus piernas, sus pechos y la mayor parte de su fisonomía, y Matías nada, nunca decía nada.

Sin embargo, la historia parece haber cambiado y hoy el público se encuentra con otro Matías. Desde que está de novio con Silvina Escudero, el contador de chistes no puede ocultar sus celos, y eso está a la vista.

Lo dejó demostrado el día de la final de "El Musical de tus sueños" en ShowMatch, cuando, al ver a Silvina y a Ricardo Fort cantando juntos, desde Mar del Plata, sin filtros y vía handy, se comunicó con su novia para decirle que lo estaba haciendo quedar como un "bol.".

Matías se escuchó furioso y visiblemente celoso. Allí Silvina debió tomar el micrófono y explicar que su novio, aquel que el público conocía desde hacía rato, era un "enfermo de los celos" y que, según él había confesado, nunca antes había sentido tantos celos como con ella.

Unas semanas pasaron y poco se supo de ellos, hasta que en la jornada de hoy, la pareja feliz estuvo invitada al primer programa de "Este es el show verano".

Los integrantes de "Fantástica", obra con cartel en Mar del Plata, jugaron y se divirtieron, hasta que Matías se propuso tirar una bomba.

Todos esperaban el escándalo, una pelea entre vedetongas, algún chisme de ocasión, pero Alé, luego de dedicarse a dibujar un mapa con los camarines del Teatro Atlas, y de generar un gran suspenso, tiró el pequeño petardo: dijo que cada vez que él sale a escena, su novia aprovecha para encerrarse en el camarín de los bailarines.

A esta altura no hacía falta decir que ese dato sólo le importaba a él y a su novia. Carla Conte y José María Listorti la dejaron pasar porque, se sabe, a un celoso lo única que le interesa es lo que sucede con su chica.