Por qué no tenías que llamar a tu ex para estas fiestas

¿Caíste en la trampa de saludar a tu ex? Un clásico desastre de año nuevo.

Sí, lamento llegar tarde para esta lección de vida. Las fiestas ya pasaron, el daño ya está hecho. El fin de año nos tiende esas trampas, con todo esto del balance y la vida nueva a uno como que le agarraron ganas de despedirse una vez más de la vida vieja ¿no?

La cosa sucede más o menos así:

El 31 a la tarde, mientras te preparas para la cena y los festejos, haces un repaso mental de los sucesos importantes de tu vida en el año que termina. Recordás a tu ex y la forma en que se separaron hace unos meses. Pensás que la historia quedó atrás, que ya te sentís mejor, que estas listo para enfrentar otro año, un año lleno de novedades.

Un par de horas después ya estás reunido con familiares o amigos, tomas la primera copa de vino, picoteas algo, ya no pensás en nada.

Un ratito más tarde la sección de entremeses terminó y terminaste tu segunda copa y de repente te salta en la cabeza un pensamiento inesperado ¿con quién la estará pasando tu ex?

Llega el plato principal y está riquísimo. Todo el mundo charla pero vos estás un poco con la cabeza en otra parte. Durante toda la cena te preguntás qué estará haciendo tu ex, con quién, recordás el fin de año anterior que pasaron juntos. Te tomas un par de copas más.

Termina la cena y mientras los chicos se preparan para lanzar la pirotecnia de rigor, pensás que tenés que terminar de cerrar todo eso, que un saludo de fin de año no está de más, después de todo pasaron mil cosas juntos... Te vas a un costado silencioso, marcas el numero en tu celular (porque lo habías borrado de tu lista de contactos pero te lo acordás de memoria) y llamas.

Del otro lado se escucha bardo de fondo y sorpresa en la voz. No esperaba el llamado. Te dice esperá un minuto y se aleja de la gente. Te devuelve los mejores deseos para 2010 y entonces escuchas que alguien desde donde sea que esté tu ex, grita su nombre para que se vuelva a integrar al festejo y tu ex te dice que te tiene que dejar, pero que le encantó escucharte y que a lo mejor pueden hablar otro día.

A vos te queda la cabeza inflamada, no sabes quién lo llamaba desde lejos ¿estará con alguien? No sabés a dónde ni con quién la estaba pasando y no te dijo nada, ¿estará con alguien? Son las 12, te ponen una copa de champagne en la mano y brindas pensando ¿estará con alguien?

Y así fue como diste el primer paso hacia tu nueva vida reabriendo una vieja herida y olvidándote de todas las promesas que hiciste la tarde anterior para 2010. No importa, lo importante es que desde el 1 de enero sabes que cuando 2010 termine, no cometerás el mismo error.