Pachano no puede cortar el cordón con la TV

Le costó llegar a las huestes de la popularidad y ahora que alcanzó la cima, será muy difícil bajarlo.
Parece ser que Aníbal Pachano estaría viviendo un sueño del que no querría despertarse, por lo menos esa sería la única forma de entender sus constantes apariciones en la televisión repetitiva que, por estos días, satura al televidente.

Ya es cuenta corriente: en medio de los repasos del año que todos los ciclos emprenden en la actualidad, aparece el señor de la galera, en vivo y en directo, dispuesto a seguir dándole de comer a todos los ciclos y medios que durante el año se alimentaron con sus escándalos.

A sabiendas de que la mayoría de sus colegas ya no están deambulando por Buenos Aires, o que algunos otros se han entregado al descanso, Aníbal se puso la camiseta de único entrevistado de final de año y empezó una gira mediática interminable.

Estuvo en "Un mundo perfecto", en "Intrusos en el espectáculo", en "BDV", en "Los profesionales de siempre" y en "AM, antes del mediodía", durante esta mañana.

A un día de que estallen los cohetes que anunciarán el año nuevo, Pachano está totalmente dispuesto a no olvidar, y a que el resto no olvide, los escándalos que durante 2009 lo tuvieron como protagonista.

En consecuencia, y con el aval de su hija que lo acompañó en el estudio, se dio el gusto de reflotar sus conflictos con Flavia Palmiero y Graciela Alfano. De la primera volvió a reiterar que no puede creer cómo todavía sigue negando algo que se transmitió en cadena nacional.

En tanto con la Alfano volvió a despacharse de lo lindo: "Es la segunda vez que habla de mí por atrás, pero la diferencia es que anteriormente no lo pude hacer público y ahora sí".

Y con respecto a la falta de talento de la sex symbol agregó: "No puede hacer un musical, no puede bailar, y no creo que vayamos a juicio; yo iría chocho pero la verdad es que me daría vergüenza sentarme con Alfano a hablar estupideces delante de un juez", aseveró.

Sin embargo, lo que no logra entender Aníbal es que Graciela ya se olvidó de todo -y se encuentra haciendo topless en la playa-, mientras él sigue echándole combustible a un asunto que ya pasó de moda.