De luna de miel a la televisión

De chica "grasa" a mujer elegante, la botinera no llega a los treinta y después de conocer a un jugador empieza a vivir los lujos de una vida de primera.
Sí alguien se dedicara a trazar el estereotipo de las botineras, habría ciertas cosas que no podrían faltar. De chica "grasa" a mujer elegante, la botinera es una mujer que no llega a los treinta y que, cuando conoce a un jugador, empieza también a conocer las mieles de la buena vida.

Comienza a vestirse con ropa de marcas internacionales, ahuyenta los colores estridentes del placard y se dedica a cultivar la gama de los claros y los negros, y cambia la minifalda por el traje sastre.

Entre otras cosas, a su vez, logra un lugar en revistas, cuyo target antes no alcanzaba, se casa rápidamente, tiene una boda distinguida - aunque a pura cumbia, claro- y se interioriza sobre un continente llamado Europa, que antes le era indiferente.

Sin embargo, la vida deluxe, el dinero y el cambio de vida no pueden ni podrán jamás desterrar su adicción por los medios y las cámaras. Les sucede a todas: desaparecen, se dice que están bien, pero de pronto vuelven con la necesidad de decir, por lo menos, que están felices con sus maridos, y que tienen muchos ofrecimientos de trabajo.

Fiel reflejo de esta adicción, que no admite abstinencia, es Melina Pitra quien, a dos días de casarse, decidió dejar a su marido en su casa para concurrir al living de "AM, antes del Mediodía".

Desterrando la posibilidad de viajar en plan de luna de miel, la modelo decidió prestar las imágenes de su casamiento y compartir los primeros días de casada con la cámara.

Y así lo confirmó cuando Walter Queijeiro, columnista del programa que hace las veces de "conservador del grupo", le preguntó por la ausencia de su marido y por la complicación de tener que separarse por un tiempo -cuando él tenga que regresar a España y ella se vaya a la costa en plan de trabajo- , Melina naturalizó la situación diciendo que para no ser una mantenida necesita quedarse trabajando.

Y, lejos de aprovechar los últimos momentos que le quedan antes de que Fabián Assman regrese a Las Palmas, la Pitra decidió serle fiel a la cámara e irse de luna de miel a la televisión.

El surgimiento de las botineras, en VxV.com