Época de balance ¿también sexual?

Llegaron los últimos días del año y hay quienes miden su desempeño anual, sí, en la cama.
Nunca antes había tomado conciencia de este ribete findeañero. Pero ayer me reuní con amigos y la cosa saltó como descorchada de una botella de champagne: el balance anual del sexo.

Una de las chicas confesó que 2009 fue un gran año porque había logrado terminar una racha de malos y peores amantes. En el segundo semestre pudo vencer la mala suerte y dar con un hombre que promete. Así que para ella fue el año del reencuentro con el buen sexo. Bien que vale la pena brindar por eso. Para 2010 se propone, simplemente, seguir así.

Gastón se envalentonó y dejando de lado sus desavenencias sentimentales, sacó a relucir que este año logró concretar su fantasía con mayúsculas: el trío. El y dos señoritas. La cosa terminó en desastre (sentimental) pero como lo dijo el muchacho: "quién me quita lo bailado".

Después de algunas copas que fueron y vinieron, chinchines generales, Natalia tomó coraje y soltó su máximo logro 09: haber conseguido orgasmos en la posición del misionero.

Está claro que en el sexo, como en la vida misma, todo cambia. Nuestros horizontes para el placer no son los mismos año a año: la buena noticia es que pueden ser mejores y que no dependen (al menos no tan directamente) de la inflación ni de la crisis. Pensemos de dónde venimos y hacia dónde vamos, tengamos proyectos sexuales, que dicen los estudiosos del tema que la gente que tiene una buena sexualidad vive más y mejor.

Así que afilemos los deseos. Quince minutos de amor del bueno te pueden predisponer mejor para encarar un nuevo año. A animarse, que todavía nos quedan unos días de 2009 para enormes conquistas en nuestro pequeño colchón. ¡Que el próximo brindis no sea pura espuma!

¡Los espero en Facebook!