Blanquear o seguir en secreto

Muchas relaciones comienzan con un pacto de silencio: que no se entere nadie. El problema es cuando uno decide hablar.
Muchas veces las relaciones nos agarran un poco de sorpresa. A veces las buscamos y las encontramos y nos hacemos cargo, pero a veces no las buscamos y las encontramos igual y no sabemos bien para dónde agarrar. A veces eso pasa con un total desconocido, lo que nos da más tranquilidad, pero otras veces sucede con un amigo, con un compañero de trabajo, con alguien de la facultad.

Y cuando de repente aparece el sexo con alguien que conocemos desde hace mucho, con el que no teníamos planes amorosos, por ahí nos quedamos como un poco atontados, así, medio sin saber de qué se trata, cuál es la línea que sigue, si nos gusta mucho, poquito, nada.

Entonces resulta una excelente idea mantener "eso" en secreto. Dejar ser a la pequeña criatura que acaba de empezar a existir entre ambos sin que nadie meta la púa. Sin miradas que la puedan envenenar. Y casi siempre en ese momento germinal, ambos están de acuerdo con el secreto.

Además es divertido al principio. Como haber hecho una travesura juntos sin decirle a nadie, así de bobo. Complicidad se llama.

El problema es cuando, después de un tiempo, uno quiere hablar y el otro no. De repente el secreto se vuelve motivo de humillación. ¿Por qué me esconde?

"Esperemos un poquito más" es la clásica respuesta, generalmente de alguien que sigue sin tener bien claro de qué va la cosa entre los dos. O, en el peor de los casos, que sabe que mejor no tener testigos para algo que no da.

Lo cierto es que muchas relaciones recién nacidas mueren ahí, sin ser reconocidas, sin que sus padres quieran hacerse cargo de ellas. Por ahí terminan porque el que quiere hablar y no lo dejan no soporta esa especie de humillación que implica vivir en el cuartito oscuro de la vida de alguien. Otras veces porque el que no debe hablar, habla y el otro se aleja raudamente ante semejante traición al pacto del silencio.

Al contrario, superar la etapa del secreto en muchos casos implica el inicio del noviazgo oficial. "Ahora todos saben, estamos saliendo". Y lo ponemos en Facebook.

Tengo una amiga que dice que el secreto tiene patas cortas. Pero tengo otra que sostuvo uno durante años. En cualquier caso, me parece que tarde o temprano el "efecto secreto" se hace sentir. Hagan memoria: a lo mejor encuentran un ejemplo en su propia historia. Hay que prestarle atención, que puede ser un arma de doble filo.

¡Los espero en Facebook!