Desembarco definitivo

Jorge Nasser. El músico uruguayo grabó un álbum de dúos con artistas rioplatenses.
"Aquí tranquilamente pueden vivir sin mí. Por eso, que me hagan un lugarcito, que editen Dúos, para mí, como artista, es algo increíble, y lo vivo como un principiante." Sin embargo, el vínculo de Jorge Nasser con la música viene de lejos, y la Argentina tuvo mucho que ver en esa relación.

"Yo estaba viviendo en Buenos Aires, y lo traje a Jaime Roos a La Trastienda de la calle Thames. Una noche, de atrevido, le conté que en mis ratos libres se me daba por hacer canciones. Le mostré algunas y me dijo que le diera para adelante. Y al tiempo me consiguió un contrato para grabar mi primer disco, y lo produjo", cuenta. Los tiempos no libres Nasser los invertía en su trabajo como redactor en la mítica revista Expreso Imaginario.

"Crucé el río rajándome de mi país, donde no había nada para hacer, excepto desaparecer. Había una gran oscuridad y mucho miedo. Acá, con tanta gente, les iba a costar más encontrarme. Encontré una brecha de libertad en la revista y me fui quedando. Estar ahí me abrió grandes contactos con el mundo de la música. Entrevisté a Piazzolla, conocí a Paco de Lucía", recuerda.

El cantante sintetiza sus años porteños en un intercambio de contenido: "Mientras yo volcaba acá mis conocimientos sobre la música popular uruguaya y latinoamericana, recibía rock. Así que cuando me volví a Uruguay, me fui con la cabeza llena de rock and roll."

"Llegué y en medio de la oleada latinoamericanista, formé Níquel, que fue el grupo que popularizó el rock allí", sigue el relato. Y compara el boom de la banda con la fiebre que generó Soda Stereo en esta orilla.

La vida se aceleró. "Fue como un tren loco que me agarró, me pomelizó, me llevó y me tiró en el 2000, al lado de una milonga, que por suerte me protegió y me abrigó", resume. Nasser habla de "noches de verbena alucinantes", y revisa sensaciones: "El rock and roll es hermoso de vivir, pero a veces no sé si lo que queda está tan bueno".

Sin embargo no declama arrepentimiento. Aunque confiesa: "Era un descontrol de todo. Y creí que era momento de eyectarme. Hay hechos que te hacen dar cuenta. A mí alguien me dijo. como la letra de Hendrix: Hey Joe, ¿qué hacés con ese revolver en la mano? Y paré."

El regreso llevó un tiempo. "Tardé cuatro o cinco años en salir a la superficie", dice. Un lapso en el que la confianza en sí mismo creció de a poco, pero a paso constante. Y lo que parecía una etapa de transición fue el inicio de otra carrera.

"Con la limpieza empezaron a aparecer otras canciones, con temática social, de amor", cuenta, en un plan de apertura que "desafía las etiquetas". "Me di el lujo de grabar con Sandra Mihanovich, gente a la que, según Pomelo, habría que matarlos. Tipos con un talento increíble, a los que admiro, como Teresa Parodi y Pepe Guerra", agrega.

Y cierra: "Después de siete años recorriendo mi país con las milongas uruguayas, creo que ya es momento de meterme en esta máquina loca y hermosa que es Buenos Aires. Y aquí estoy."

En "Dúos", su quinto Cd solista, participan, entre otros, León Gieco, Rubén Rada, Jaime Roos, Laura Canoura, Numa Moraes y Lágrima Ríos.