Insólitas revelaciones de un viejo amigo

Tanto hurgar en el pasado de Ricardo Fort y a nadie se le hubiese ocurrido que Guido Süller era su viejo amigo de la juventud y, por ende, el más indicado para poder brindar algunos detalles desconocidos.

La historia dice que compartieron muchas aventuras en la adolescencia: viajes, paseos y salidas nocturnas. Lo cierto es que cansado de la incipiente fama de su ex compinche, Guido Süller decidió sacar a la luz las pruebas, a sabiendas del disgusto que acarrearían en el multimillonario. Süller mostró en algunos programas de televisión fotos que dejan al descubierto la "chapa y pintura" que Fort le hizo a su fisonomía. Dos adolescentes jóvenes se veían en las fotografías: uno rubio, Guido Süller, y otro con anteojos culo de botella, Fort.

Claramente esa cara, ese cuerpo y esa actitud parecían no pertenecer a la actual cara, al actual cuerpo y a la actual actitud que hoy día manifiesta el multimillonario. Claramente las veintisiete cirugías modificaron notablemente el physique du rol de Ricardo. Por otra parte, Guido se encargó de contar que el menor de los Fort siempre soñó con ser artista y que, en el pasado - teniendo en cuenta que se conocieron en 1988-, no pudo lograrlo debido a su carácter. A su vez, dejó asentado que será muy difícil bajar a Fort de la palmera y que "ahora que llegó, va a hacer todo lo posible para no irse más".

Al mismo tiempo, se despidió dejándole un mensaje: "Ricardo, te llamo y no atendés el teléfono, me desadmitiste de todas partes, tu jefa de prensa me corta, por favor comunicate conmigo". Y es que, claramente, se dio vuelta la tortilla: ya no es más Guido el famoso y Fort el necesitado de fama sino al revés. Igualmente habría que contarle a Süller que eligió la peor estrategia para acercarse porque: ¿le perdonará Ricardo que haya dejado al descubierto su pasado en fotos?