Extremo: un hombre se amputó los testículos para no serle infiel a su esposa

Increíble y sacrificado, un boliviano muy religioso se castró con una cuchilla de afeitar.
El protagonista de esta historia extrema es Luis Alfonso Sánchez, un campesino colombiano de 40 años que vive al sur de Bolivia y que se castró para no serle infiel a su mujer.

Según dijo Sánchez, él prefirió amputarse los testículos antes que traicionar a su mujer, con quien no tiene "ningún contacto íntimo con su esposa" desde hace 6 años, y a su religión.

Como es un hombre que trabaja en el campo, Alfonso Sánchez tenía experiencia en castrar animales, por lo que decidió auto practicarse el mismo método.

"Agarré una cuchilla de afeitar con la que me corté los testículos y me cosí con las agujas e hilo que uso con las vacas y los cerdos, para no serle infiel a mi mujer", declaró Sánchez.

El campesino aseguró que hizo su propia interpretación del capítulo 18, en sus versículos 8 y 9, del evangelio de San Mateo que en la Biblia dice textualmente: "Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manso o dos pies en el fuego eterno".

Pero no todo fue tan fácil. Resulta que el hombre creía que, al igual que los animales, a los tres días "iba a sanar", pero las cosas se complicaron, se le infectó toda la zona y tuvo que ser atendido por urólogos y cirujanos en el Hospital Universitario de Santander (en Bucaramanga).

Ahora y de paso, el hombre, quien ya lleva más de 20 años conviviendo con su mujer, será sometido a exámenes psiquiátricos.