Reina, la celestina de los recién casados

Ayer el Turco Naim y Emilia Attias dieron el sí, y más de ciento cincuenta invitados disfrutaron de una velada que se inició al mediodía y terminó a las doce de la noche.
Hubo varios famosos presentes, pero también muchos ausentes. Parece que Sofovich decidió faltar porque no quería cruzarse con Florencia de la V, y que Florencia decidió no ir para no cruzarse con su ex amigo Mariano Iúdica; y que lo mismo hizo Nazarena Vélez quien tampoco tenía intenciones de cruzar miradas con Florencia.

Sin embargo, existió una invitada que sobresalió del resto. Llegó sola, vistiendo un vestido floreado, bien primaveral y unas "chatitas" de Roberto Cavalli; Reina Reech apareció en escena y todos creyeron ver justificada su presencia por la temporada compartida con la Attias en una revista de Cherutti. Pero había más. Parece ser que Reina fue la celestina de la pareja. ¿Por qué? ¿Cómo fue?

El motivo viene viajando de lejos. Corría 2006 y la protagonista de "Casi Ángeles" tenía tan sólo 18 años. Por tal motivo El Turco, aunque estaba totalmente atraído por ella, se negaba a iniciar una relación formal. Entonces Emilia, obnubilada por el anti galán, decidió jugarse por él.

El Turco se encontraba cubriendo el Mundial para "ShowMatch", en traslado continuo por el país europeo siguiendo la suerte de la selección. Y hasta allí fue Emilia de sorpresa, con la intención de compartir su cumpleaños. Y fue Reina quien, en comunicación directa con el Chato Prada, la ayudó a ubicarlo.

Dice la Reech que, sin embargo. Emilia volvió disconforme. Creía que no lo había "matado de amor". No obstante, tiempo después, El Turco decidió dejar sus prejuicios de lado y se lo dijo a Reina durante un almuerzo: "Es la mujer de mi vida, nos vamos a casar y vos vas a ser la madrina de nuestro primer hijo".

El casamiento de ayer fue un broche ideal para esta linda historia de amor que tuvo su celestina y un detalle de color: a contramano de lo que todos podían pensar, no fue El Turco el que remó para conquistar a su mujer, sino la joven Emilia, una mujer de armas tomar.