Equipo ganador no se toca

Marcelo Tinelli apostó por mostrar realidades crudas y ¡hasta reunió gente al estilo Franco Bagnato!
Parece que Marcelo Tinelli ahora apuesta a la lágrima para terminar la temporada 20 de "ShowMatch" lo más arriba posible. Ya intentó con el humor, con un Gran Cuñado y medio y con el baile y el canto desafinado de los famosos. Ahora lo que está de moda es la lágrima, la emoción y la sensiblería (barata o no, sensiblería al fin).

Como Día de la Madre hay uno sólo en el año y como ya le dedicaron toda la semana pasada al tema, ahora es el turno de mostrar uno a uno los sueños. En esta emisión le tocó al sueño de Silvina Luna hacerse realidad, que no era ni más ni menos que la puesta en condiciones de una escuela indígena de la provincia de Salta.

El show de la lágrima comenzó con el tape introductorio, continuó con los alumnos entrando al estudio junto a Alejandro Lerner, que con su canción los hizo llorar a todos. Estas lágrimas "obligaron" a Marcelo Tinelli y a Silvina Luna a asistir a los gurrumines en medio del recital de Lerner, donde se los vio en cámara consolándolos.

Pero la frutilla del postre, al igual que la semana pasada, fue un nuevo revival de "Gente que busca Gente", esta vez con la ayudante de cocina de la escuela salteña, que se reencontró con su hermana tras una vida sin verse.

Como si lo ameritara, todo el segmento (que ocupó prácticamente una hora del duelo) finalizó cuando Teodora, la sorprendida reencontrada con su hermana, cantó el himno nacional en quechua... una hermosa versión que hizo llorar a todos mucho más y que le dejó el terreno a Lerner para que siga derramando lágrimas con sus baladas sentimentaloides.

Desde que Tinelli quiere concientizar a los argentinos sobre lo importante que es dejar de pelear uno al otro y que las buenas acciones son dignas de rescatar, "ShowMatch" dejó de ser ese lugar donde el divertimento vulgar tenía lugar; ahora es inevitable largarse a llorar como un bebé.