Escenas extrañamente sexys

No siempre seduce lo típico. A veces no es lo lindo, ni lo dulce. A veces es otra cosa...

El amor, y también en el sexo, está lleno de lugares comunes. La mujer que se viste, se maquilla y queda preciosa, para seducir a su galán. El jardinero musculoso que se saca la remera y muestra su sudor... Lugares comunes, o sea, la típica situación de seducción frecuentada hasta el hartazgo por millones de películas. Por suerte en la vida real no pasa así, sueles ser más original.

Pude recolectar algunas escenas atípicamente sexys para compartirlas con ustedes:

Al volante: Marcos confesó que se enamoró perdidamente de Paula mientras le enseñaba a manejar. Un auto sí. Por algún motivo verla tomar el volante y la palanca de cambios con manos inexpertas le produjo un no sé qué inexplicable y poderoso. Así fue que cuando Paula logró estacionar por primera vez, el festejo terminó con un beso de lengua.

Doméstica: Martín tiene una extraña debilidad por ver a su señora baldeando el patio. Mientras ella anda en patas sobre las baldosas, tratando de no resbalar sobre el agua enjabonada, Martín se ratonea desde la ventana. Su señora ya sabe que después de baldear, la cosa se puede poner romántica. Y también sabe que nunca, jamás, va a contratar a una señora para que haga ese trabajo.

Con los mocos en la mano: Claudia pasaba por la puerta del jardín de infantes rumbo a su casa cuando posó accidentalmente la vista sobre su vecino, al que nunca le había prestado especial atención. Pero en ese momento sí porque él le estaba limpiando, con pañuelito de papel, los mocos a su nena un poco llorosa. "Lo vi tan torpe, con dedos demasiado grandes para esa tarea, hurgando en la naricita diminuta de la nena, que me enamoré".

Patinando mal: Yanina es una personal trainer exitosa, así que vio hasta el hartazgo a gente en los esfuerzos más supremos y ridículos por lograr una buena figura. Pero cuando Esteban se calzó los rollers y se fue de frente al piso sin ningún decoro, algo le hizo click en el alma.

Debe haber muchas más, tantas como historias de amor y sexo. Basta hacer memoria y detectarlas: son imágenes que te quedan impresas en la retina. Aflojemos entonces, un poco, con tantas exigencias de flacura y labios perfectos. Que la cosa pasa por otro lado...

Mirá la escena borrada de Lovesong, en la que masturbaban a Scarlett Johansson en un auto, sólo por VxV.com