Alfredo Casero, vivo de casualidad

El capocómico estuvo en "RSM" y contó –con mucho humor- cómo se salvó de morir en el vuelo de Air France que desapareció en el océano hace unos meses.
Si hay algo que caracteriza a Alfredo Casero es tomarse las cosas con humor. Anoche, en "RSM", no sólo contó de una manera despiadadamente graciosa cómo un incendio forestal quemó su campo de San Luis, sino también cómo se salvó de tomar el trágico vuelo de Air France que desapareció en el Atlántico cuando volaba de Río de Janeiro a París.

El tema lo trajo a colación Humberto Tortonese, y Casero, con su gesticulación habitual pasó a contar cómo salvó su vida. Resulta que además de buen humorista, Alfredo también es un perdedor de celulares compulsivo. Y el tema no es menor, ya que fue ese aparato el que por poco lo pone en el vuelo de la muerte.

"Yo tenía que viajar a Japón, y cuando estaba subiendo al avión, me doy cuenta que no tengo el teléfono. Le pido a la sobrecargo que me deje ir a buscarlo y cuando vuelvo no me querían dejar subir al avión, ya que la puerta estaba cerrada".

El acto reflejo de Casero fue ver qué otro vuelo podía tomar, y la opción más directa era viajar a Río de Janeiro, tomar el vuelo de Air France a Paris y luego seguir viaje desde allí.

No se sabe qué ángel de la guarda lo iluminó, pero Casero prefirió insistirle hasta el hartazgo a los empleados de la aerolínea para que lo dejen subir a su vuelo original para así evitarse la opción B, que finalmente nunca llegó a destino.

Ya sea por el poder de persuasión de Casero o por las casualidades de la vida, pero Alfredo pudo subir a su vuelo original. Y grande fue la sorpresa cuando los que le habían sugerido tomar el avión de Air France lo vieron vivito y coleando: "Parecía como que habían visto un fantasma", cerró Casero su relato.

El humor de Alfredo Casero, en VxV.com