Hugh Jackman: "Me gusta hacerlo todo yo"

El actor, conductor, cantante y bailarín australiano, elegido el hombre más sexy del mundo, vuelve al personaje que lo hizo famoso en "X-Men Orígenes: Wolverine", que se estrena mañana.
Hugh Jackman es ante todo un hombre optimista, y por eso dice que aunque una versión incompleta de su película X-Men Orígenes: Wolverine fue puesta en Internet por piratas que el FBI está buscando, la gente igual va a ir a verla en pantalla grande. "Si tienen ganas de verla, van a querer ir al cine", confía.

La película, que rastrea los orígenes de Wolverine, el mutante de las saga de Marvel que hizo famoso al australiano, tiene los condimentos como para gustarle al público masculino ansioso de acción y también a las mujeres que puedan sentirse atraídas por un desfile de testosterona provista por Jackman, el hombre mas sexy del mundo según la revista People, y los otros musculosos mutantes que lo acompañan, como Liev Schreiber y Ryan Reynolds.

Para estar fornido, Jackman tuvo que hacer dieta por diez meses, comiendo comidas blandas y entrenando con pesas. El resultado está a la vista, especialmente en la escena en que, desnudo, se deja llevar por la corriente y cae en una catarata. "Quise exagerar su musculatura al máximo, pero también que no tuviera un gramo de grasa extra para que pareciera un animal, para mostrarlo en todo su esplendor cuando al enojarse le salen sus instintos primarios; me gusta esa dicotomía del personaje, esa lucha interna por dominar sus impulsos", explica el actor, que aquí debuta como productor.

El encuentro con Clarín se desarrolla al aire libre, en unas mesas dispuestas en una calle interna del lote de los estudios Fox. Debería haber sido un día primaveral, pero se torna ventoso y a Jackman, vestido con un pantalón negro y una remera polo negra de mangas cortas, se le pone la piel de gallina. Se ríe de la situación de que en la vida real haya resultado no ser un lobo sino un gatito.

En vivo, su musculatura luce menos "crecida" que en la película. Su conversación es afable. No teme responder a cualquier pregunta aun cuando gire sobre su sexualidad. Aunque está casado hace 18 años (tiene dos hijos adoptivos, de 8 y 3), desde que interpretó el rol de un australiano gay en un musical en Broadway, los rumores lo han perseguido.

Actor, cantante, bailarín, este año le agregó a su currículum la tarea de conducir el Oscar. Convertirse en Wolverine, confiesa, es una de las mejores cosas que le han pasado en la vida, pero lo hace feliz tener que interpretarlo cada tres años. Es probable que haya una secuela. Y que haga un musical sobre Houdini. Pero ahora solo quiere pensar en las vacaciones que va a tomarse en familia.

¿En qué te parecés a Wolverine?
En algunos momentos de mi vida he reaccionado con bastante más rabia que la necesaria. Claro que estoy mucho más en paz conmigo mismo que lo que está él.

¿Fue muy duro el proceso de pulir el físico de este mutante superpoderoso?
Todo fue muy intenso, tanto la dieta como levantar pesas. Hubo dos fases, al principio ganar músculo y luego sacar toda la grasa y dejar un cuerpo fibroso. No quería lucir lindo, quería que Wolverine parezca poderoso y peligroso. La escena del desnudo la puse a propósito para que se lo viera casi como a un animal. Extrañé muchísimo los spaghetti a la bolognesa que me encantan y tuve que esforzarme por comer pollo hervido cada cuatro horas. Pero valió la pena, no me quejo.

El personaje es muy ágil y se la pasa saltando. ¿Tuviste que usar muchos dobles para esas escenas de riesgo?
Me gusta hacerlo todo yo. Diría que el 90% del tiempo lo que se ve en la pantalla soy yo. La escena de la que estoy más orgulloso es una en la que Wolverine salta y le corta las hélices a un helicóptero con sus garras de metal. Fue muy difícil, filmada en una sola toma, pero quedó genial. Pero lo que más me divirtió hacer fueron esas escenas de guerra, con todas las explosiones. Muchos amigos me visitaron en el set esos días.

Tu Wolverine es menos violento que en el cómic. ¿Fue una decisión voluntaria?
Sabíamos que los adolescentes iban a ver la película y no quisimos hacer nada inapropiado para ellos. Seria impensado hacer un filme como este excluyendo a la mayor base de fans que tiene el cómic. Igual, en Europa les pareció muy violenta. Como todo, depende del ojo con que se mire.

Tuviste un año increíble. ¿Cómo te sentiste conduciendo los Oscar y teniendo que hacerle un baile erótico (lap dance) a la periodista Barbara Walters en su programa de TV?
Recuerdo que era la 1.30 de la madrugada cuando sonó el teléfono de la habitación. Pensé que era el conserje despertándome y casi le cuelgo. Cuando me di cuenta que eran ellos pidiéndome que conduciera la entrega del Oscar no dudé un segundo en aceptar. Lo de Barbara Walters fue una broma que le hicimos con Matt Damon, donde yo le ofrecí hacerle mi famoso lap dance. Y luego ella me pidió que lo hiciera en cámara en su programa. Me pareció un poco raro, pero acepté. Podríamos decir que soy un actor que siempre toma el toro por las astas (se ríe).

En la revista dominical "Parade" recientemente enfrentaste los rumores sobre tu sexualidad. ¿Por qué sentiste la necesidad de hacerlo? ¿Fue por tus hijos?
No es que sentí la necesidad de aclarar nada, el periodista me preguntó y le respondí. Y le dije también que hasta me parecía un poco ofensivo tener que defenderme. Y no es que quiera montar cortinas de humo. Si fuera gay no tendría problemas en decirlo. Pero no entiendo esta necesidad de definir a la gente por su orientación sexual, como si fuera lo más interesante de su personalidad. En Sydney, de donde soy, no pasa nada con eso. Pero aquí parecen obsesionados con ese tema.

¿Qué otras diferencias culturales encontraste en Hollywood?
Cuando llegué las diferencias me parecían abismales. Pero luego descubrí que son super generosos. Este es un país con un gran sentido de la aventura y muy hospitalario. Aquí nos han abierto los brazos a los actores australianos, en Australia no hay tantos actores norteamericanos trabajando.

El diario "Los Angeles Times" acusó a Nicole Kidman de ser responsable de la mala recaudación de "Australia", filme que hicieron juntos. ¿Qué opinás?
Deben tener mucho tiempo libre en ese diario. Por favor, ella es una actriz estupenda. Y además Australia pudo no haber andado muy bien en los Estados Unidos, pero anduvo muy bien en otros continentes. Tengo entendido que gustó mucho en Sudamérica. Eso pasa con todas las películas de Baz (Luhrmann). Echarle la culpa a Nicole es una ridiculez.