Roban el violín de un Maestro

Se trata del instrumento que perteneció al gran Antonio Agri, quien fue músico de Piazzolla y Ferrer. Su hijo Pablo, heredero de sus pasos, fue asaltado la semana pasada. Una pérdida invaluable.
Miércoles 25 de marzo. Estación Esso de Rolón y Panamericana. Allí le robaron el violín a Pablo Agri. Era el mismísimo violín que heredo de su padre, Antonio Agri, un excelente violinista quien la Legislatura porteña le rindió un homenaje en octubre de 2008, en su memoria por los 10 años de su muerte.

Antonio empezó desde muy joven, debuto profesionalmente a los quince años. Fue violín solista Piazzolla y Ferrer. Tuvo su propia agrupación de instrumentos de arco, violines, violas, chelos y contrabajos. En su quinteto con sede en París hizo dúo con su hijo Pablo.

Destacado por su humildad solía decir que el violín lo había elegido a él y que por eso era músico. Esa grandeza la heredó su hijo, y el violín era lo que le dejó.

Hasta con las iniciales marcadas. Pablo creyó conservarlo para siempre y por eso le duele en el corazón. Llegó a producir una angustia colectiva donde todos los allegados a Pablo se solidarizaron con el hecho, todos movilizados para tratar de recuperar el instrumento.

Que la próxima vez que el público vea a Pablo sea con el violín que había llegado hace muchos años atrás a manos de su familia y del cual prometió no desprenderse. Es por eso que solicita la colaboración. Que comenten la historia que conmueve a todos o a la mayoría que entiende esto de conservar una partecita de un ser querido y allegado.