En el nombre del padre, del hijo y del jazz

Padre e hijo (promotor del jazz y periodista de rock) se juntarán detrás de las bandejas para mezclar juntos. Habrá música de los 60, grandes desconocidos y perlitas de colección. Hoy en Le Bar.

Presentados como No DJ Sr. y No DJ Jr., Carlos Inzillo y Humprhey Inzillo compartirán decks hoy desde las 22 en Le Bar, Tucumán 422. Padre e hijo entablarán un back to back que los entrona como una dupla de sangre y música, una verdadera dinastía de musicalizadores, al menos esta noche.

Es que, en la familia Inzillo, la música ocupó desde un siempre un lugar de privilegio. "Mis padres eran aficionados y amigos de las principales figuras del ambiente del jazz local en los años 40 y me acunaron con la música de Louis Armstrong y Duke Ellington", rememora Carlos, el No DJ Sr. "Mi papá Andrés pasaba discos en el club bailable itinerante Alabama Metronome, donde también convocaba artistas de la talla de Enrique Mono Villegas, Enrique Varela y la Orquesta Hamilton Varela, entre otros. Además, por el lado familiar, el formidable cantante Alberto Marino ( la voz de oro del tango ) era primo nuestro, venía a visitarnos y a veces se cantaba unos tangos".

Así las cosas, ambos hicieron de la música un modo de vida. Carlos Inzillo es el creador del ciclo Jazzología (" un ciclo que nació en la primavera democrática de los 80 y que tiene 23 años de historia consecutivos, por el cuál desfilaron los principales jazzístas del ámbito local, notables figuras internacionales y que tuvo entre sus concurrentes ilustres a Jorge Luis Borges", se enorgullece el hijo) y ciudadano ilustre de Nueva Orleans. Humphrey, su hijo, escribe en Rolling Stone y heredó su pasión melómana. La cita es con el jazz, el funk y los ritmos africanos. Un viaje del Harlem neoyorquino al Barrio Sur de Montevideo, con escalas en México, el Caribe y el nordeste brasileño. "Un punto de partida conceptual son las grabaciones para los sellos Blue Note, Prestige y Riverside, cuando el jazz incorpora naturalmente elementos del soul y el funk", anticipa Sr. "Puede sonar la Orquesta de Gil Evans haciendo una versión de Gypsy Eyes , de Jimi Hendrix; rarezas como algún calypso interpretado por el actor Robert Mitchum; y algún clásico del Opa Trío, el supergrupo de candombe sideral de los hermanos Fattoruso", promete Jr.

¿Suelen juntarse a pasar/mezclar música en sus casas?
C: Por supuesto. Muchas veces se genera un lindo contrapunto, incluso -o principalmente- generacional. No es una confrontación, y tiene un aspecto lúdico. Es muy placentero que yo pueda hacerle escuchar a mi hijo una grabación perdida de Jelly Roll Morton, y que él me muestre a la Spok Frevo Orquesta.
H: El disco me lo recomendó un amigo, y me dijo: "a tu viejo le va a encantar". Y tenía razón. Es una big band de Recife, una ciudad del nordeste brasileño, que toca esas músicas folclóricas de la región -y alguna composición de Hermeto Pascoal- con arreglos en el estilo del be bop. El intercambio se da siempre de un modo informal. Tenemos la suerte de compartir un gusto musical y siempre tenemos cosas nuevas para mostrarnos. Es uno ritual, lo mismo que ir a ver a Racing todos los domingos.

¿Qué significa NO DJ?
H: Es una nomenclatura que, si no me equivoco, surgió en la Argentina con el ciclo Phonorama, que se desarrolla en Niceto. Entiendo que tiene que ver con los disc jockeys a la vieja usanza, que principalmente se encargaban de seleccionar la música que iban a pasar, a diferencia de los DJs contemporáneos, que se dedican a mezclar, a producir nuevas músicas y a tocar en bandas como un músico más.

En el set de Sr. y Jr., ¿Quién va a llevar la batuta?
H: La idea es hacer de Le Bar una extensión del living familiar. Una reunión relajada para compartir y descubrir nuevas músicas. No creo que haya internas...
C: No es una cuestión de liderazgos. La sabiduría de los ancianos, lamentablemente, ya está perimida... Así que va a ser lo más democrático posible.