Rosas negras

Con el heavy metal melódico como bandera, la banda de Campana abre las puertas a su lúgubre mundo, mientras continúa presentando su disco, que ya se vende en Japón y Estados Unidos.

Si hubiera que describir al mundo de Etherna, habría que empezar por su lúgubre teatralidad, que invita a dejarse envolver por el metal melódico con destellos góticos y una puesta en escena que impresiona. Cada detalle sombrío se ilumina al sonar los primeros acordes, que retumban y se amplifican entre caminos de emociones inquietas. Con un estilo no limitado, la inspiración es amplia, aunque sus integrantes coinciden en que el heavy metal europeo y grupos como Nightwish, In flames, Children of Bodom y Paradise Lost son sus referentes.

Las canciones en inglés, con coros que van de armonías delicadamente femeninas a sorprendentemente guturales, hablan de las experiencias personales de Sofía Recalde, bajista, corista y compositora de las letras. El cantante parece sacado de lo más profundo de la literatura oscura: un delgadísimo Mariano Macchi aparece misterioso y desenfunda una voz potente que arrastra bohemia y elegancia, pareciendo escapar lentamente de las garras de los poetas malditos. La fuerza en la batería de Jorge Artucio, los sincronizados sintetizadores y la guitarra de Hernando Pereyra y Carlos Galazzo, completan la fórmula.

La banda se formó en el año 2002 en Campana, y empezó a grabar hogareñamente su primer demo hace tres años. El EP tiene cinco temas y un video clip, que se puede ver en www.etherna.com.ar y que llegó a Japón y Estados Unidos. Actualmente está en pre-producción su primer disco completo, cuya grabación comenzará a principios del 2008.