"No quiero ser el pibe de las canciones cortas"

"El portafolio sin peso" es el primer disco de Aldo Benítez. El CD incluye 18 canciones, que en total duran 30 minutos (un promedio de menos de 2 minutos por tema): ¿pop express?

Un sonido que busca meterse y no molestar a la vez es cómo podría definirse gran parte de las 18 canciones de El portafolio sin peso. Pero, a la vez, a lo largo de los 30 minutos que dura el disco, ese mismo sonido logra llamar la atención. Estamos hablando del primer disco solista de Aldo Benítez, que cuenta con la supervisión técnica de Ismael Pinkler y Gabriel Lucena, de Entre Ríos.

"Son canciones que de alguna manera son livianas y en general responden a un proceso de compresión, más que de haberlas pensado así. Muchas de las canciones tenían más partes, más solos, más intro e incluso hasta más letras pero a mi me interesaba que fueran como pequeñas viñetas en lugar que fueran un disco clásico de doce canciones con una duración estándar", explica Aldo en una tarde lluviosa. "Teniendo en cuenta que es un trabajo independiente, y que es mi primer obra, me gustaba la idea de jugar con el formato: que se ría un poco de sí mismo", sostiene.

Y ante la duda de muchos, Benítez aclara que no le interesa quedar catalogado para la historia como el pibe de las canciones cortas, pero cuenta que esa fue su forma de ponerse límites para poder estructurarse y sacar el disco adelante.

¿Cómo haces para equilibrar los tracks cortos con los shows en vivo?
Las canciones tienen la duración que tienen en el disco en la actualidad, pero la idea a veces es ampliarlas o reducirlas aún más. Me interesa ponerme en este lugar de la que la duración genere un sentido en sí en la obra. Me gusta jugar con eso y que genere cierto desconcierto.