El buay del barrio

El cantante panameño de reggaeton llegó al país para dar tres shows, pero antes se pegó una vueltita por la villa de Lugano y rancheó en el Elefante Blanco con Luis Alfa.

"Venite con todos los que quieras, Luiggi. Vos tenés la llave, esta es tu casa. Abrazo". El mensaje de texto de El Juanchi de Ciudad Oculta en el celular de Luis Alfa lo dice todo. Las puertas del barrio están abiertas para él y sus amigos desde hace tiempo. Ya organizó varios festivales allí y es más famoso que Mirtha y Susana juntas. Todos los guachines se saben sus canciones, las chicas le piden fotos y los amigos le festejan la visita a medida que avanza por los pasillos.

Como buen anfitrión, lo invitó a El Rookie, el panameño que le dio lírica y melodía a las cumbias que más sonaron en los últimos años, (ver Alma de reggaetón) a conocer la verdadera Argentina. Cruda y sin vueltas. Voley callejero, truco con tribuna y cumbia como banda de sonido oficial en todos lados. El Luiggi lo paseó por el barrio, le presentó sus amigos y fueron a dar una nota a la FM La Milagrosa, que Las Madres de Plaza de Mayo hacen funcionar allí.

Ya de noche, subieron un par de pisos por el Elefante Blanco y se armó un freestyle con los pibes del Clan Oculto, representantes del hip hop en barrio y admiradores de El Rookie de la primera hora. La familia de Mataderos estaba a pleno con la visita del panameño que respondía a todos con una mezcla de timidez y actitud de estrella. El primer calorcito del año había sacado una bandada de chiquitos que lo seguían para todos lados en bicicleta y a las corridas. Y nosotros atrás, pero esa historia mejor la ven en los videos.