Adiós, amigo

Por su mítico antro neoyorquino pasó el rock más influyente de los 70: Patti Smith, Ramones, Television, Talking Heads y Madonna. Kevin Johansen lo conoció y aquí lo recuerda.
Triste, solitario y final. En octubre del año pasado, Hilly Kristal tuvo que cerrar las puertas del mítico CBGB, uno de los primeros escenarios de Los Ramones, Patti Smith, Talking Heads, Blondie, Living Colour, Television, Madonna y hasta Kevin Johansen (escuchá el AUDIO de la entrevista), un antro que, gracias al olfato musical de su dueño, se convirtió en leyenda. Patti Smith y Debbie Harry fueron quienes dieron el show final del CBGB. El alquiler había subido tanto que Kristal ya no podía afrontarlo, ni siquiera con las ganancias que le dejaba el bar (que en su menú incluía la "Hilly Hamburger") y el museo que había abierto ahí mismo. "Supe que el cierre sería inevitable porque mis abogados me dijeron No podés ganar este caso. La ley dice que el alquiler debe subir, y no necesitan más razones para echarte ", contó en ese momento el dueño. Dijo que se iba a llevar todo lo que pudiera y que el resto lo subastaría por eBay.

Se llevó consigo, también, todas sus penas y un cáncer de pulmón que el martes 28 acabó con su vida. Tenía 75 años y una larga carrera detrás de los escenarios del rock neoyorquino, desde que en 1973 fundara el garito cuyas iniciales corresponden, en realidad, a "Country, Bluegrass, Blues". Pero de folk americano hubo más bien poco, y mucho de punk rock en los agitados años 70, cuando en New York se gestaba el caldo que herviría en Londres poco tiempo después. "El amaba el country, pero amaba todavía más a la música y como cantante y compositor sabía que los rockeros necesitaban un lugar para tocar", contó su hija, Lisa Kristal Burgman.

Por su parte, Marky Ramone (el baterista de los Ramones), dijo en un comunicado que "Hilly fue una parte integral de la escena del punk desde 1974 y hasta su muerte. Siempre apoyo al género. En una época en que la música disco era la principal, Hilly tomó la oportunidad y apostó. La apuesta le resultó tanto a él como a nosotros. Estamos todos agradecidos de él y lo extrañaremos".

Kristal había nacido en Manhattan, pero su familia se mudó a New Jersey poco tiempo después. A los 9 años ya era concertista de violín y, a finales de la década del 50, cantaba en el coro de hombres del Radio City Music Hall. Más tarde, se convirtió en administrador del local de jazz Village Vanguard, que llegó a presentar a Miles Davis. Hasta que decidió poner su propio local: el CBGB. "El quería que el club lo sobreviviera," contó su hija. "Lo sobreviven los fanáticos y las bandas que tocaron allí," agregó.