"Los argentinos han tenido músicos memorables"

Antes de los shows del fin de semana, Visitante cuenta cómo fue el trabajo con Gustavo Santaolalla y confiesa que el primer disco que se compró fue de una banda argentina. ¿A que no sabés de cuál?

Señoras y señores, llegó la hora: Calle 13 inaugura la primavera con estas brisas cálidas de fines de agosto y presenta en la Argentina su nuevo disco, Residente/Visitante. Y, si hace un año nadie los conocía, ahora ya están listos para llenar dos veces el Roxy Club (el viernes 31 y el sábado 1º, en Federico Lacroze y Alvarez Thomas), gracias a éxitos contagiosos como "Atrévete-te" y "Se vale to-to", pero también con hits más subidos de tono, como "Tango del Pecado" (producido por el gurú Gustavo Santaolalla, de amplia prédica en el mundo del rock alterlatino) y "Mala suerte con el 13", grabado a dúo con la Mala Rodríguez e iniciado con un grito de guerra: "Vamos a faltarnos el respeto usando el alfabeto completo".

Desde San Juan de Puerto Rico, la voz del Visitante (una de las mitades de Calle 13) se escucha como de entretumba. Es que es temprano y se acostó a las cinco de la mañana. "Nos quedamos haciendo una canción que vamos a lanzar ahorita por Internet, a nosotros nos gusta hacer eso" explica. Aparte de los dos discos de la banda (el debut, Calle 13, fue tope de charts), el dúo colgó en Internet dos temás más: Querido FBI y Ley de gravedad. ¿Rap viral? "Simplemente nosotros lo ponemos en Internet y que se desparrame por ahí...", cuenta el Visitante.

¿De qué va este nuevo tema pirata?
Hace como tres o cuatro meses unos policías mataron a golpes a un amigo nuestro. Mi hermano, el Residente, ya tenía el plan de hacer el tema y de la nada, en el fin de semana, le pasó lo mismo a otro ciudadano. Pero a tiros.

¿Cuál es el título?
Pues no sé, ayer estaba trabajando la música. Todavía no la grabamos. Mi hermano anoche estaba escribiendo la letra. No sabemos que título le pondremos, eso lo hacemos siempre que el tema está acabado.

Otro tema que dio que hablar es el Tango del Pecado. ¿Cómo fue trabajar con Gustavo Santaolalla?
Súper buena persona, también Aníbal Kerpel, que está en el equipo. De hecho, me dijeron que él va a estar en Argentina mientras nosotros estemos tocando, espero que pueda ir a nuestro show. Tenemos una amistad bien chévere. Y nada, fuimos allí, hicimos el Tango y quedó excelente. Nos pusimos de acuerdo sobre el rumbo que iba a tomar el tema y luego él se lo llevó y grabó las cuerdas en Argentina. Así que muchos de los que tocan son argentinos. Quedó brutal. Fue una experiencia única. Si tuviera que elegir la colaboración memorable de mi vida, fue con Gustavo Santaolalla.

¿Habías escuchado música de él?
Sí, de hecho, uno de los discos que me compré de joven fue el de Maldita Vecindad, que lo produjo él, aunque para ese entonces no sabía quién lo había producido. Los argentinos han tenido gente memorable. El primer disco que yo me compré en una tienda fue Rey Azúcar, de los Fabulosos Cadillacs. Ahí empecé a conocer de la música argentina. Lo útlimo que escuché, fue hace un año, cuando estábamos grabando el Tango del Pecado, fue algo de Piazzolla.

¿Tenés rituales especiales para componer?
Yo creo y produzco lo que grabo. Es algo súper explotado mentalmente. El nuevo disco salió en abril y después me tomé unos meses de break mental. Hay varias razones para descansar la mente: principal, para que las ideas no se repitan. Cuando voy a crear, también, no me gusta escuchar nada. Mi hermano a veces me envía referencias, pero yo prefiero no escucharlas. Trabajo en base a las referencias que escuché desde que tengo 16 años: un conglomerado de diferentes cosas. Y trato de que no se parezca en nada a lo que está sonando ahora.

¿Y qué hubiera sido del Visitante si Calle 13 nunca funcionaba?
Estudié Sistemas de Información, eso es informática, programación de computadoras. Eso fue como un plan B que hice por si acaso. Pasara lo que pasara, yo estuve siempre bien enfocado. Desde los 6 años que estoy tocando. A los 16 empecé a tocar en la calle, ahí fue que empecé a absorber muchas influencias diferentes. Escuchaba en esa época mucha música brasilera. Después, a los 23 años, me gradué de la universidad y empecé a viajar a California, estuve un par de semanas tocando en festivales ahí y en Jamaica. Tenía un proyecto que era de música afro-caribeña. Y cuando terminé con ese proyecto, empecé con Calle 13, no le di break, fui insistente, quería hacer música. Eso sí: nunca pensé que iba a explotar así la cosa...