"Las bandas autogestionadas son las que triunfan"

En un recreo de las grabaciones de su próximo disco, el power trío chileno vuelve a Buenos Aires. Libertad, compromiso e integración, los pilares de una banda con 16 años sobre los escenarios.
El power trío chileno Lucybell -conformado por el baterista Miguel "Cote" Foncea, el bajista Eduardo Caces y el cantante Claudio Valenzuela-, lleva 16 años pisando firme los escenarios de varios puntos de Latinoamérica. Sin embargo, haciendo ostentación de una grandiosa humildad, se presentan como si fuese la primera entrevista de su exitosa carrera, que incluye los premios Antorcha de Plata, de Oro y Gaviota de Plata, todos obtenidos en el Festival de Viña del Mar. Sin poder disimular el cansancio en sus rostros, se justifican: a las horas de vuelo, le suman estar en plenas sesiones de grabación de lo que será su próximo disco de estudio (todavía sin bautizar y con probable fecha de lanzamiento en 2008), promocionando el álbum anterior (Comiendo + Fuego, 2006) y haciendo presentaciones en vivo en Uruguay y Argentina.

Sentados en el bar del Hotel Americano del barrio porteño de Congreso, anticipan que en breve Warner lanzará una edición de sus grandes éxitos, pero ellos, por elección personal, han decidido desligarse de las grandes discográficas. "Finalmente te das cuenta de que las compañías terminan siendo un armatoste muy grande, que te promete muchísimas cosas. Nosotros elegimos volver a creer en nuestra banda, generando y autogestionando nuestros propios proyectos. Lo importante es esa satisfacción que te deja. Además, las bandas autogestionadas son las que triunfan. No hay ninguna firma más importante que la música. Hubo un período en que las compañías manejaban todo, pero hoy con Internet, MySpace y los discos piratas hay una industria paralela. Igual, nada va a reemplazar los shows, la cerveza y el olor a cigarro que hay en los antros", jura Cote. 

En sociedad con Amnistía Internacional, organización abocada a defender los Derechos Humanos, el trío suele realizar campañas en contra de los juguetes bélicos y la prostitución de menores. También, apoyan el comercio justo y buscan generan conciencia por el calentamiento global del planeta. Como muestra de su compromiso social, el 16 de septiembre tocarán en el estadio del colegio Bartolomé Herrar en San Miguel, Perú, a beneficio de los damnificados del terremoto en Pisco. Los acompañarán Babasónicos, Catupecu Machu, Molotov y Kinky. El costo de la entrada es un donativo (alimentos no perecederos, ropa, frazadas y agua, entre otros).

"Las organizaciones se acercan a nosotros, que humildemente hacemos música. Desde ahí tratamos de cambiar las cosa. Con una persona que podamos hacer sonreír ya es importantísimo en un mundo que se ha vuelto sumamente impersonal", continúa Cote (ver video 5).