De acrobacias, equilibrios y malabares

"Milagro", el nuevo espectáculo circense que desembarca con piruetas, saltos, acrobacias y destrezas, durante nueve domingos seguidos.

En el lugar, todos están con las cabezas inclinadas, mirando hacia lo alto. No vuela ni una mosca. Arranca la música. Una chica, colgada de una soga, a varios metros de altura se contornea y muestra su destreza allí arriba. Falta la pirueta final. Se concentra y....un "Uhhh " recorre toda la tribuna. Estallan los aplausos. En El Galpón de Catalinas (Av. Benito Pérez Galdós 93 / 4307-1097 ) y durante nueve domingos seguidos se está desarrollando el nuevo espectáculo circense de Gerardo Hochman, llamado "Milagro".

Son trece adolescentes de entre 18 y 22 años que nos deslumbran con sus acrobacias, malabares, equilibrios, contorsiones y destrezas corporales. Para Gerardo Hochman, su director, el nombre del show no está relacionado con la acepción religiosa de la palabra, "sino que tiene que tiene más ver con los milagros cotidianos, esas casualidades, azares, esos encuentros entre personas que a uno lo emocionan", cuenta.

En 1994 Hochman creó la "Escuela de Circo La Arena" en donde niños, jóvenes y adultos desafían sus límites y se desarrollan física y espiritualmente. "Milagro" es el resultado del trabajo de dos años de una camada de alumnos que integran el "Programa de Formación Profesional". Dentro de ese programa hay un módulo que se llama "Especialidades", en donde cada chico va perfeccionándose en una destreza: en lo aéreo, el manejo de objetos, la acrobacia en el suelo, el equilibrio...

Aunque Gerardo recuerda que de chico su padre lo llevaba a ver "El Circo de Moscú" cada vez que las gigantescas carpas se armaban en algún terreno vacío de nuestro país, su gusto y su placer por lo circense se despertó viendo espectáculos y obras que estaban contadas a través del cuerpo. "Me gusta mucho el lenguaje del cuerpo", comenta. Y eso se refleja en sus obras.