Buenos aires

Me Darás Mil Hijos adelanta su nuevo disco, Aire. "Ya tenemos grabados 15 temas", asegura el cantante, Mariano Fernández, y dice que, más allá de la melancolía, "este disco viene más arriba".
¿Cómo viene la preparación del tercer disco?
Se llama "Aire" y ya está en la recta final. Tenemos grabados 15 temas. La idea es terminarlo para noviembre. Por ahora van a estar todas esas canciones y a lo sumo sumamos algún tema, pero que serían separadores instrumentales que hicimos para unas obras de teatro. En Niceto vamos a tocar más de la mitad del disco.

El primer disco ("Me darás mil hijos") era muy melancólico. El segundo ("Un camino algún lugar") ya no tan denso. ¿Este cómo se viene en ese sentido?
Y... también me parece. Sigue una evolución del laburo anterior. Igual, viene un poco más arriba. Lo melancólico es inherente a nosotros. Por lo menos, cuando me pongo a escribir, es lo que me sale. Hay un tema que le hice a mi hija que tiene un poco de derroche amoroso y, esa, es una manera de describir algo feliz.

En este tiempo, ¿hubo situaciones personales o de la banda que se traduce en las letras del nuevo disco?
Este disco, como tardó dos años, sí, obviamente, contiene un cúmulo de situaciones personales que te llevan a una u otra historia. Fede (Federico Ghazarosian, contrabajo), por ejemplo, escribió la letra de uno de los temas que tiene que ver con un viaje a Jujuy que hicimos. Yo hice el de mi hija... Siempre, de alguna manera, las situaciones personales se filtran. También hubo muchos cambios, y siguen habiéndolos, terminamos con Sony (BMG), pero eso no se filtra en las canciones.

Ahora está el nuevo tema que recuerda el paso de la banda por Jujuy, pero siempre mostraron un disfrute y un interés muy grande en presentarse en el interior, ¿no?
Es que, en general, ir conociendo gente nueva es un flash. Lo que nos pasó ahora que fuimos a pueblos de la provincia de Buenos Aires con (la obra teatral) Juan Moreira fue una experiencia alucinante. En el interior llegás con algo que es muy diferente, o que no se escucha, y hay una recepción siempre bastante abierta que es muy linda en ese sentido.

¿Cómo se sienten compartiendo un escenario de una obra donde no son los artistas principales?
Es absolutamente diferente. Aprendimos un montón de cosas. Estaba bueno el tema de estar pendiente del timing, porque es como ser un actor más de la obra, esperar tus pies y entrar. Ahí también se vuelve cierta cuestión rutinaria porque estás tocando siempre lo mismo. Pero, siempre estamos predispuestos a hacer música de teatro y sobre todo tenemos muchas ganas de hacer música de cine. Nos encanta ese laburo.

Hace un tiempo decían que se estaba gestando un público propio. ¿Consideran que ya lo tienen?
Sí. Nos pasa algo muy lindo, nos escribe mucha gente y es gente con la cual ya tenemos hasta un diálogo. También, con el blog, se empezó a dar un ida y vuelta muy lindo. Ya hay un cúmulo de gente que va y se sabe los temas. Está buenísimo.

Si se hiciera una radiografía a los MP3 de cada uno de los integrantes de la banda, ¿se encontrarían distintas músicas o más o menos todos comparten los mismos gustos?
Podés llegar a encontrar cualquier cosa. Gustavo (Semmartín, guitarra) es un melómano que tiene miles y miles de discos. El resto también tenemos mucha música y nos vamos pasando y la compartimos. Por eso decimos que le faltamos el respeto a los géneros, no que hacemos diferentes. En ese sentido tratamos de no apegarnos a nada. Sí de jugar con aires o con yeites de, pero no de que suene como tal cosa.

El "boca a boca" que se dio desde un primer momento, con la banda ¿es la mejor publicidad que tiene "Me darás mil hijos"?
Es la fundamental. Seguimos sin tener presencia en radio y tenemos presencia en vía pública cada muerte de obispo. Sirvió mucho también los shows que hicimos gratis en la Ciudad con Secretaría de Cultura, con las Madres, que fueron shows masivos. Eso sumó mucha gente. El show con Miranda, el año pasado, bajó el promedio de edad muchísimo y eso nos sorprendió.

¿Creés que van a pasar los años y siempre les van a preguntar sobre aquella noche que telonearon a Goran Bregovic en el Luna Park?
Sí. Basta.