Misterio de jazz

Transformando clásicos del rock nacional en canciones suaves y delicadas, logró reunir a Charly García, Cerati, Calamaro y Fito en torno a su encanto jazzero.
"El rock es mi forma ser", parece querer gritar a los cuatro vientos esta muchacha rubia de ojos cansados. Su debut como solista muestra al rock argentino en cámara lenta –como se llama el ciclo en el que presenta su disco-, adueñándose de grandes clásicos nacionales para hacerlos propios.

Ella explica: "Son todas canciones favoritas mías que siempre toqué en el piano y las canté en versiones suavecitas y tranquilas. Siempre deliraba que quería tocar en un hotel como si fuese un pianista al que nadie le da bola, quería esa situación de estar tocando sin presiones pero al mismo tiempo tener público. Un día, cuando Faena abrió el hotel, se me ocurrió proponérselo para tocar en el living del hotel. Así arrancamos a hacerlo y de a poco fue tomando otro vuelo".

El disco, que imita a los viejos y queridos LP, está ambientado en los años 50. Y aunque en un principio no iba a contar con ningún invitado, terminó con la participación de cuatro de los más importantes artistas nacionales: Charly García, Andrés Calamaro, Fito Páez y Gustavo Cerati. La Gandini cuenta que "no iba a invitar a nadie, y al tercer día en el estudio no se porqué lo llamé a Charly. Vino y a partir de ahí seguí para adelante, no podía parar, entonces llamé a Fito, a Gustavo y a Andrés. Estoy eternamente agradecida por su generosidad".

En el El rock es mi forma ser. Vol. 1 se pueden escuchar versiones lounge de catorce temas, entre los que están "Raros peinados nuevos" (Charly García), "No te alejes tanto de mí" (Luis Alberto Spinetta), "Wadu wadu" (Virus), "Mi novia se cayó en un pozo ciego" (Los Fabulosos Cadillacs), "Jet Set" (Soda Stereo), "La bestia pop" (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota), "Polaroid de locura ordinaria" (Fito Páez) y "Otro amor en Avellaneda" (Andrés Calamaro).