Queremos tanto a @

Una pareja de padres chinos litigan para que el gobierno los autorice a nombrar a su hijo como "@". Dicen que, en mandarín, puede traducirse como "lo queremos".
"Hola, necesito que me sugieran nombres de varón poco comunes. Mi amiga está a punto de tener un bebé y no sabe cómo ponerle, ¿me pueden ayudar?", pedía, desesperada, una tal La-Joey vía foro hace algunas semanas. Las respuestas de los foristas no se hicieron esperar: Eneko, Egoitz, Ander, Mikel, Teodoro, Etanislao, Moisés, Juancho, Pellín, Bartola...

Si el Estado argentino aún puede resultar bastante conservador para padres con ideas demasiado originales (aún sigue existiendo una lista de nombres permitidos y quienes no se atengan a ella deben, en todos los casos, pedir un permiso), en cada vez más países los nombres exóticos se imponen como una forma de destacar la originalidad.

Y, en esta nueva cruzada, los tecnicismos web caen como anillo al dedo a la hora de la elección. Así, en Estados Unidos, un orgulloso padre le dio su mismo nombre al primogénito, pero sumó un agregado al final para que los diferenciaran: el 2.0, en alusión a las diferentes versiones de los programas de computadores.

Un caso similar hace eco por estos días en China: una joven pareja intenta llamar a su hijo "@". ¿La razón de tal excentricidad? "Es un nombre universal: el mundo entero lo usa para escribir mails, y traducido al chino significa lo queremos ", alega el papá. Es que la arroba se pronuncia "at" en inglés y, extendiendo ese sonido al chino mandarín, la sigla significa " lo quiero".

Seguramente, los padres de la pobre criatura deberán luchar para conseguirlo: el Gobierno del gigante asiático prohíbe los nombres extranjeros o aquellos que incluyan numerales y símbolos que no pertenecen a las lenguas chinas.