Punks hasta la muerte

Próximos a celebrar dos décadas en Obras, el Mosca dice estar "apenas un poco más maduro que cuando empezamos" y jura que a 20 años más... ¡no llega ni de casualidad! 

Las botellas vacías, que descansan en paz en un rincón, indican que la taza de cerveza que Mosca tiene en la mano, no es la primera que degusta en la tarde. "¿Cuánto falta para que terminen las entrevistas? ¡Me parece que no llegamos!", avisa entre carcajadas la voz de 2 , banda que este año dará vueltas por toda Latinoamérica con el tour 20 años no es nada. Hasta el momento, pasaron por Perú, Panamá, Colombia, Costa Rica, Venezuela y México. Y recién el 25 de agosto aterrizarán en el estadio ex Obras Sanitarias para celebrar sus dos décadas junto al público local. Sin apurar el vaso, Mosca asegura estar feliz, y promete que en el recital no faltará ninguno de sus clásicos. Espera que tampoco falten los invitados: "Ojalá que no tengan compromisos esa fecha así pueden ir", dice mientras larga una de esas carcajadas estruendosas, con la que acaba cada oración.

Repasando rápidamente la historia, confiesa que jamás hubiese imaginado que 2 llegaría a donde llegó: "Antes de grabar Valentín Alsina (su primer disco, editado en 1994) nosotros veníamos del súper under. Y dijimos: firmemos el contrato, que era por cuatro o cinco años, total, con el primer disco se van a dar cuenta y nos van a meter una patada en el culo a cada uno. Pero nos equivocamos, porque empezamos a vender y a vender". En total, fueron más de 15 mil copias que marcaron un camino sin retorno, pero por momentos, errante. "Hasta el segundo disco veníamos bien. Nos fuimos a Puerto Rico, teloneamos a Los Ramones en River. Después, tuvimos un manager del que nos queríamos deshacer. Pero nos apareció con un contrato mágico, hasta que nos rompió el orto. No literalmente, claro, pero por eso estuvimos tapados un tiempo". Sólo un tiempo, porque la banda, como defiende Mosca, nunca se separó. "Siempre seguimos tocando, girando y grabando", continúa.

La madurez, ¿afectó en algo a la banda?
¡Principalmente, en la edad. Cuando me siento me cuesta levantarme! (risas) Todos estamos un poco más grandes y se nota. Por ejemplo, de cinco integrantes cuatro tienen hijos.

¿Los llevan de gira con ustedes?
No, no, no. No podemos, sería una película de terror. Los niños no pueden ir con los padres porque están "trabajando", con todo lo que eso implica en una banda de punk. ¡No se puede!.

¿Llegará 2 a 20 años más?
No llegamos ni en pedo. ¡En veinte años vamos a estar hechos mierda! Ojalá que sí, pero no tenemos el dinero de Los Rolling Stones para licuarnos la sangre.

Entre risas, dice también que ellos no fueron los únicos que cambiaron. Lógicamente, después de veinte años, su público ya no es igual. "Aunque quedan algunos perros viejos, amigos, que todavía no se murieron o no están presos, y que dejan a sus hijos con la familia y nos vienen a ver", asegura Mosca, mientras saca cuentas y conclusiones interesantes: "¡Ya tengo cuarenta años y la mitad de mi vida la pasé en esta banda asesina!".

¿Cuánto falta para el sucesor de Un Mundo de Sensaciones (producido por Juanchi Baleirón, en 2006)?
Ahora estamos planeando un disco de covers de puro punk rock y hardcore de bandas que influenciaron a 2 . Pero no sabemos si tenemos el tiempo suficiente para poder grabarlo porque el leit motiv de este año es "20 años no es nada Tour", desde el 1 de enero al 31 de diciembre.

Se apaga mi grabador y Mosca corre eufórico a encender el suyo gritando: "Necesito escuchar rock". Chequea también que quede líquido de repuesto para su copa y, de paso, demuestra que veinte años efectivamente no son nada. Al menos, para él.