El circo de las estrellas

Brédice, Callejón y Pasta Dioguardi se conocieron en el Circo de las Estrellas. Su director, discípulo de Muscari, trabaja por primera vez con gente de televisión, pero jura que los trata como a cualquier actor del under. ¡Bienvenidos al vuelo!


Asoma la tarde en Constitución y en el estudio del renombrado fotógrafo Marcos López (cultor del pop latino) reina la hiperkinesia; peluqueros, maquilladoras y asistentes se hablan a los gritos y caminan como volando, no encuentran paz. No es casual: las enérgicas voces de María Fernanda Callejón y Leticia Brédice inyectan electricidad en cada rincón y despuntan a pesar del bullicio general. El objetivo del rejunte, lograr las fotos de prensa de La Cola del avión, obra con la que Brédice debuta como dramaturga.

Entre la multitud asoma Cristian Morales, responsable de la puesta y satélite de las divas: "Leticia, María Fernanda y Pasta (Dioguardi) se conocieron en el Circo de las Estrellas de Susana y querían trabajar juntos, así que Leticia empezó a entrevistar directores. Y yo le hice una propuesta que le gustó. Fue todo muy rápido", dice. Y sigue: "A pesar de que la obra ya está estrenada, hay muchas cosas por modificar. Es que la armamos en menos de mes, veintipico de días, porque acá en El Cubo bajaba una obra y quedaba el espacio y dijimos bueno, hay que hacerlo ".

Para Morales (director de teatro off que pasó por el Conservatorio y fue discípulo de otro nombre ruidoso del off, José María Muscari), La cola del avión es un pasaje directo al mainstream. Nacido en Villa Fiorito, amigo íntimo de Carolina Fal ("Ella me presentó a Leticia") y teatrero por casualidad ("A mí me encantaba el cine, pero no me lo podía pagar"), jura que la presencia de la Brédice no lo amedrenta: "Yo trabajé con Leticia como trabajo con los actores más under. Hubo muy poca resistencia de parte de ella. Menos mal, porque tengo una manera de dirigir medio dictatorial: me cago un poco en algunos planteos".

¿El nene mimado del off? Morales se mueve de camarín en camarín como pez en el agua y suma amigos con fama y trayectoria, pero se resiste a la etiqueta: "No me gusta el nuevo teatro , creo que podría hacer una obra de esas en un segundo: no pasa nada, no cuentan nada. A mí me gusta que sea arriesgado dirigir y actuar; lo demás es moda. Bueno... quizás yo también paso de moda, quién te dice. Pero voy a seguir haciendo teatro, porque esta es mi pasión".

La cola del avión puede verse en El Cubo (Zelaya 3053) los viernes y sábados a las 23.30 y los domingos a las 21.30.