"Viruta somos todos"

La murga uruguaya presenta su nuevo espectáculo "Anarquía, la leyenda de la murga del viruta", todo los sábados de agosto en el Teatro ITF. Raúl Castro y Orlando Da Costa cuentan de qué va este mito urbano; aseguran que Charles Chaplin, Minguito y El Quijote de la Mancha fueron virutas; cuentan que la obra ya vislumbra un futuro en el cine; hablan del regreso a los carnavales de Montevideo de este verano; y, claro, también tienen qué decir sobre el conflicto por las papeleras.
La cita es en un hotel del Abasto. Allí esperan Raúl y Orlando. Raúl, que es Castro, es sinónimo de Falta y Resto. Orlando, que es Da Costa, aunque le dicen el "Negro", también es sinónimo de Falta y Resto. Así como Falta y Resto es sinónimo de murga. De murga uruguaya con 27 años de historia en los tablados de Montevideo. Raúl y Orlando, dos de los "doce apóstoles" de la Falta, cruzaron el charco para empezar a sembrar el mito de la murga del viruta. Ese personaje que se apodera de "Anarquía, la leyenda de la murga del viruta", su nuevo espectáculo. Una puesta en escena que ya tuvo su avant premiere durante el último carnaval charrúa y que ahora se presenta todos los sábados de agosto en el Teatro ITF (Boulogne Sur Mer 549).

-El año pasado decían que era bueno por momentos alejarse de la realidad del carnaval para verlo desde afuera. Este año volvieron al tablado. ¿Cómo lo vieron?
Maravilloso. El carnaval montevideano es una oportunidad única que tiene el artista de ir a la gente y no esperar que la gente venga a uno. Además tuvimos la suerte de tener una comunión muy grande con la gente. Te diría que única en los 27 años de historia que tiene la Falta. (RC)

-¿Y a qué se lo atribuyen?
Al guión de la obra que presentamos. La actuación del Mono en el papel del viruta fue emblemática. Creo que marcó un antes y un después en el carnaval. (RC)

-¿De qué va "La leyenda..."? ¿Quiénes son virutas?
Carlitos Chaplin, Sandrini, Minguito Tinguitela, El Quijote de la Mancha, Cantinflas, esos son virutas. Viruta es un personaje querible del pobrerío que siempre está en defensa de la gente humilde y en contra del poder como institución generadora de injusticia. Ahí, se para el viruta. (RC)

En los barrios hay siempre un viruta. Y eso pasó en el carnaval. Cuando hacíamos la obra, la gente me contaba historias de otros virutas de sus barrios. (Mono)

-¿Se fueron nutriendo de esas historias de virutas que les acercaba la gente?
En el carnaval, los personajes fueron creciendo a medida de que la gente decía cosas. En esos 40 días de carnaval tuve la oportunidad de terminar con un viruta totalmente diferente al que empezó. (Mono)

Eso habla de un ida y vuelta mágico con le gente. Ellos son hacedores del 50 por ciento del espectáculo. Han sido muy influyentes desde un principio cuando lo empezamos a ensayar. Nosotros tenemos un sistema de ensayo abierto: desde el primer día la gente sabe qué va a pasar cuando la murga largue. Pero esta vez se fue transformando mucho el espectáculo. En los 27 años que llevo con la Falta, este show me hace vibrar de una manera alucinante. Logramos sintetizar años de enseñanza. (RC)

-En "La leyenda...", hay temas como Dónde está la libertad que uno lo escucha ahora y sabe que dentro de unos años no va a perder actualidad.
El detalle de la atemporalidad es algo que se logra en este espectáculo. Cuando lo ves no te das cuenta en qué tiempo transcurre: si hace 70, 50 o 20 años o si está pasando ahora, porque las cosas que se dicen, obviamente, tienen que ver con el ahora. De hecho, nadie sabe si el viruta es un personaje real o no. Había un tipo que gritaba "viruta somos todos". Hasta a mí me han hecho una leyenda del viruta. (RC)

-Otra de las letras dice que Anarquía es poesía. ¿Por qué?
Es poesía, es esperanza, es sencillez. Es la primera obra musical de murga, porque las murgas lo que hacen es robar la música y cambiar la letra. Pero, en este caso, es toda una trasgresión realizar una música inédita. Hay hasta la posibilidad de empezar a hacer un guión para una película con el viruta. (Mono)

En "Amor rioplatense" –el espectáculo del año pasado- había menos galeras y sombreros y más trajes tangueros. En este caso, ¿cómo es la vestimenta del viruta?
Me pareció que para el viruta lo mejor era comprar ropa usada en las ferias. Durante meses fui comprando en diferentes ferias de Montevideo y Buenos Aires. Y un día metimos la ropa en un lugar y dijimos muchachos esta es la ropa de todos nosotros, vístanse. Jugamos como niños durante horas para elegir qué se ponía cada uno, cada personaje. Pero lo que detalla más al viruta es una latita de galletitas uruguayas del año 50, donde guarda las letras. Y un sombrero donde tengo una foto, de los años 30, de mi viejo y dos primos que eran anarcos. Entonces, cada vez que hago el viruta, es como un homenaje para mi viejo. (Mono)

-En estos shows cambian el tablado por un teatro. ¿Qué diferencias existen para ustedes entre uno y otro escenario?
El carnaval es una cosa muy barrial, donde lo importante no son sólo los que actúan arriba del escenario. Hay gente que va a conversar, otros que van a buscar novia, están los gurises que corren debajo del escenario. Ponele que 100 te miran, 50 atienden y a 10 les gusta. En ese entorno, uno se mueve y batalla. El carnaval uruguayo es como Vitnam: si pasás esa prueba... (Mono)

No es lo mismo escuchar la murga en un teatro que en el carnaval. Acá hacemos una prueba de sonido de dos horas y en un tablado hay tres micrófonos, llegás y tenés que salir. Y tenés que seducir al que está comiendo un chorizo, al vecino. Pero tiene esa cosa de que vas a la gente, aunque también es muy bueno esperar al público en un lugar muy confortable para disfrutar del espectáculo, como ahora. (RC)