Los cuatro magníficos

A 30 años del lanzamiento de su primer disco, varios artistas internacionales grabaron el tributo "The Sandinista Project". Flavio Cianciarullo y Sergio Rotman explican qué significó para ellos.

"¡Estás totalmente loco, es la idea más descabellada que escuché!", le respondían los músicos al periodista estadounidense (devenido en productor discográfico) Jimmy Guterman cuando los llamó para hacerles una propuesta: homenajear a The Clash grabando nuevas versiones de los 36 temas de Sandinista! (el cuarto álbum del grupo grabado en Londres en 1980, considerado unos de los más ambiciosos y complejos de la historia). Sin embargo, ninguna de las bandas convocadas (The Smithereens, Camper Van Beethoven, Jon Langford & Sally Timms, Amy Rigby y Katrina Leskanich, entre muchas otras) pudo rechazar la oferta y el disco doble ya puede comprarse en Internet a 42 pesos.

"Sandinista fue la primera unión musical entre el punk londinense y el tercer mundo. El disco triple se vendía por el precio de uno. La CBS lo detestó en su momento y hoy por hoy envejeció fantásticamente. Soporta una sesión marihuanera de dos horas", opina el saxofonista Sergio Rotman (ex Fabulosos Cadillacs, actual Cienfuegos y Mimi Maura), que una década atrás participó de Buenos Aires City Rockers, el disco tributo que le hicieron a The Clash bandas argentinas como Los Fabulosos Cadillacs, Los Cafres, 2 minutos, Flema y Massacre.

El homenaje nacional fue producido por Flavio Cianciarullo, que al hablar de sus gurús de la música se emociona: "Me enseñaron vivir mi vida musical. Más allá de mis idas y vueltas, soy un satélite de los tantos que hay orbitando en este sistema solar clashiano impuestos en los años 80, único de eclecticismo sin prejuicios y sonido original. Reggae, punk, rockabilly, pop y más géneros confluyen en su obra, que termina siendo fuente inagotable para tantos de nosotros", dice Flavio, que en cada recital de Mandinga Project, le rinde su tributo íntimo tocando temas como "Brand new cadillac" o "The guns of Brixton".

¿Qué recordás de cuando salió Sandinista?
No fue exactamente un disco bien recibido por la crítica ni por sus seguidores. No lo entendieron porque estaban 10 años adelantados. El New Musical Express tuvo que hacer un mea culpa retractándose por la mala crítica. Pidieron disculpas porque no lo habían sabido entender.

¿Cómo influyeron los Clash en Los Fabulosos?
Sin dudas, fueron una de las influencias medulares. El fenómeno Clash es interesante porque aquel impacto, si bien se puede procesar desde la punkitud extrema, también, creo que hay mucho de pop dignificante en ellos, canciones que son smash hits clásicos, y eso es precisamente del brebaje que bebían Los Cadillacs. Se renovaban constantemente, pegando timonazos a veces demasiado bruscos tanto para la media especializada, como para su público.

¿Y en vos?
Strummer, Jones, Simonon, Topper y su legado han dejado huella infranqueable en el rock, constituyéndose, incondicionalmente, en una banda pilar para entender la cultura rock de los 80, abriendo sobre todo caminos hacia el desprejuicio del collage sonoro, del "patchwork" rítmico: rock n roll, ska, reggae, rockabilly, pop, punk rock, todo conviviendo bajo aquel sistema solar que supongo me define de algún modo como músico: The Clash. Mi sueño del pibe se cumplió cuando Mick Jones cantó en Malbicho, cuando mencionó a Los Fabulosos Cadillacs en la lista de agradecimientos del disco de Big Audio Dynamite y cuando Strummer eligió Manuel Santillán, EL León para el soundtrack de la película Cross Point Blanck, de John Cusack.