Disco, baby, disco

Recuperado de las múltiples operaciones que sufrió en su mano a causa de un accidente automovilísitico en la ruta Chapadmalal/Mar del Plata, Martín Elías, cantante de la banda de funk volvió a los escenarios quince días atrás para celebrar los diez años de La Viola. Mientras preparan su segundo disco "Sonrisas", del que participa el Intoxicado Pity Álvarez en guitarras, continúan con los shows. Mañana tocan en The Roxy.
"Dame un segundo que me bajo del taxi y hacemos la entrevista", dice por celular Martín Elías, voz de Tony 70. Paga, se baja del auto y comienza a caminar por su barrio, Caballito. "Ahora sí, soy todo tuyo".

-¿Cómo está tu mano?
Todavía sigo recuperándome. Fue un accidente muy grave, pero no me gusta hablar de lo que pasó.

-¿Cómo afectó a la banda?
No mucho, porque el último disco lo venía produciendo con otro guitarrista, yo estaba tratando de dejar la guitarra de lado para dedicarme más a ser frontman.

-¿Cómo viene la grabación de "Sonrisas"?
Ahora estamos con las voces. Sale en agosto y va a ser un discazo. Estamos re contentos todos. A diferencia del primero, que era muy nocturno, de excesos, muy freaky, de drogas y alcohol, éste va a ser totalmente diurno. Ve el verde, la esperanza, los árboles, la playa y el amanecer. Es un disco muy diferente, de cambio de hábitos. Tiene mucho que ver con lo que me pasó con la mano y, además, porque el año pasado ya veníamos diciendo: loco, ya tenemos más de treinta, ya jodimos lo que teníamos que joder, muchos de la banda tienen hijos. Así que nos fuimos a Punta del Este y componíamos a la mañana cuando nos levantábamos. Lo estamos grabando con Ezequiel Araujo y cada dos por tres viene Pity Álvarez al estudio y mete violas.

-¿Cómo es trabajar con él?
Es muy loco. El primer día que vino dijo: "Yo soy el rey del funk". Y yo le respondí: "Pity a mi me parece que el rey del funk soy yo". Cuando escuchó el disco me dio la razón. Tiene un corazón muy grande y no tiene nada que ver con lo que muestra mediáticamente, es un dócil total. Se come los hongos de la carcerola cuando lo está filmando la cámara, pero conmigo comió sushi.

-¿Lo estás llevando por el camino del glamour?
Sí, totalmente. Le voy a poner las plumas a Pity.