Curaciones a mano

A través de diferentes masajes en zonas puntales del rostro se pueden eliminar las dolencias más frecuentes: calambres, dolor de cabeza y de espalda. La forma de los ojos, la tonalidad de la piel y las arrugas de la cara hablan del estado de salud que tiene una persona.


En tiempos donde hay remedios para todo tipo de dolencias, donde es tan usual -y dañina- la automedicación, y donde muchas personas, en lugar de preguntarse por las causas emocionales de sus dolencias físicas se atragantan con pastillitas de colores, buscar la autosanación a través de técnicas sencillas proporcionadas con nuestras propias manos es una opción muy interesante. En "El gran libro de la reflexología facial", de Marie-France Muller, están detalladas las diferentes zonas y puntos del rostro que es necesario estimular para eliminar todo tipo de dolores y padecimientos, como los dolores de espalda, estómago, la taquicardia, el catarro, la hipertensión, la sinusitis, la irritación ocular, el estrés, entre otras dolencias.

A diferencia de la medicina occidental, las medicinas orientales, no se conforman con una simple clasificación de las enfermedades. Ellos consideran al individuo de un modo holístico: el régimen de alimentación, las emociones, los pensamientos, la espiritualidad, actividad, los rasgos fisonómicos, la tonalidad y tersura de la piel, hasta el pasado de la persona, todo entra dentro del análisis. Y la recuperación de la salud requiere trabajar cada uno de estos aspectos. Una persona experimentada en este método de diagnóstico es capaz de prever la aparición de un problema de salud mucho antes que la persona advierta los primeros síntomas.

De ahí la importancia y la utilidad de la lectura del rostro. Las facciones, formas tonalidades y particularidades de cada semblante son la exteriorización del estado en que se encuentra la sangre, los órganos, el sistema nervioso y circulatorio, etc. Así, una piel amarillenta indica problemas pancreáticos, hepáticos o vesiculares. Para estas personas, es necesario mermar de su régimen alimenticio el exceso de carnes y la sal. La tonalidad azulada, por el contrario indica un abuso de los azúcares, las bebidas dulces, los helados y otros productos lácteos. El libro detalla tanto los diferentes colores de la piel, como la forma de las cejas, los ojos, la boca, la nariz y la forma del rostro. Cada uno de nuestros rasgos nos brinda información muy útil.

"El gran libro de la reflexología facial", que consta de dos tomos, tiene sencillos y variados masajes para conseguir distintos resultados. En un capítulo, la doctora Marie-France Muller nos enseña "un masaje energético" el cual recomienda realizar todas las mañanas apenas nos levantamos de la cama. Este ejercicio nos llena de energía y vitalidad para poder llevar bien el día que tenemos por delante. Ella recomienda realizar los masajes faciales fundamentalmente cuando nos despertamos y cuando nos vamos a acostar, para aflojar tensiones asegurarnos un buen descanso.

Para todos los que crean que las sesiones de masaje facial son complicadas y extensas, deben saber que la duración de éstas, puede ser sólo de diez, veinte o treinta segundos, todo depende de lo que la persona esté necesitando.

La cura de sus dolencias y la de sus seres queridos ¡está en sus manos!. Es sólo cuestión de probar y ver los resultados.