Puentes interculturales

El grupo de música latinoamericana Tumbatú Cumbá presenta su segundo disco, en el que conviven estilos y ritmos latinoamericanos como el ixexâ afro brasilero, el festejo afro peruano, el candombe uruguayo y la milonga porteña.

Tumbatú Cumbá
es un grupo que fusiona estilos y ritmos latinoamericanos que van desde el ixexâ afro brasilero, el landó y el festejo afro peruano, el candombe uruguayo, la milonga porteña y algunos toques de samba, baión hasta el son cubano. Nicolás Falcoff, el cantante y guitarrista del grupo tuvo la suerte de viajar bastante por distintas latitudes latinoamericanas, empapándose con las músicas y las culturas de distintos países y Magalí Falcoff , la percusionista del grupo y hermana de Nicolás fue a perfeccionar su oficio a Brasil, de donde se trajo también varios secretos y sonidos. "Pero fundamentalmente, todos los integrantes de Tumbatú Cumbá somos melómanos ávidos de escuchar los distintos ritmos que habitan el continente latinoamericano y esto nos influye a la hora de crear y arreglar nuestros temas", explica Nicolás.

Los chicos se presentan este jueves, a las 21 horas, en NoAvestruz (Humboldt 1857 / reservas: 4771-1141 / Localidades $12) para presentar las canciones de su segundo disco, que lleva el mismo nombre de la agrupación. Para los que todavía no los conocen ni saben cómo suenan, las influencias musicales del grupo van desde Hermeto Pasc o al, Eva Ayllon, Patato Valdéz, el candombe afro uruguayo, la música de Eduardo Mateo y grandes compositores argentinos como el Cuchi Leguizamón. ¿Algún/os grupos locales con los que sientan que hay alguna cercanía? "Vemos cierta afinidad en la búsqueda con agrupaciones como Tamborelá o María y Cosecha, que desde distintas ópticas tienen una visión fresca y renovadora del folklore del continente", comenta el guitarrista.

Tumbatú Cumbá editó su primer disco, "Buenos Aires Hoy" en 2002. En su álbum debut se destacaron los ritmos afro-americanos, tanto en la energía rítmica como en la diversidad instrumental. Al año siguiente, con sus temas "Por la Panamericana" y "Pobre América", participaron en el compilado internacional "No a la deuda (Drop the debt)", del que formaron parte Cesaria Evora, Totó La Momposina y Chico Cesar, entre otros, en reclamo a la cancelación de la deuda externa en los países del Tercer Mundo. Y en 2005, su "La Pira" formó parte del compilado internacional que se llamó "A Bush no le va a gustar", producido por el sello Doble F y FM La Tribu, que contó con la participación de Manu Chao, Amparanoia y Fermín Muguruza y artistas argentinos como Liliana Felipe, Arbolito, Juan Gelman y la Orquesta Típica Fernández Fierro.

La realidad socio-económica por la que están atravesando los distintos países de Latinoamérica siempre está presente en la música y las letras del grupo. " Sobre todo para mí, que escribo las letras del grupo, la realidad social del continente es indisociable de las expresiones artísticas que allí se gestan. Siempre que podemos intentamos aportar desde el arte a las luchas y reclamos sociales. Más allá de las letras, el hecho de estar recuperando ritmos tradicionales desde una visión actual, y retomar las raíces negras (sistemáticamente tamizadas) del continente es tomar una clara posición política a la hora de hacer música", contesta Nicolás.

El tiene junto con su padre un sello independiente llamado Suramusic desde donde buscan difundir esta otra música que no tiene cabida en los circuitos comerciales y que demuestra que en el mundo contemporáneo hay muchísima creación y muchísimo talento por descubrir. "Si bien e s realmente complicada la apuesta que venimos haciendo con Suramusic de abrir el juego en el mercado discográfico y poder llegar a las bateas, estamos convencidos de que existe público para estas otras músicas. El tema es generar nuevos espacios donde estos sonidos puedan llegar a un público no menor que está dispuesto a indagar y a escuchar", dice Nicolás, que habla con conocimiento de causa. Desde hace tres años viene haciendo un programa de radio en FM LA TRIBU 88.7 llamado Sonidos Clandestinos en donde todos los sábados, de 20 a 22 horas, hay oyentes que, al otro lado del dial, lo están esperando para que les muestre ¿qué hay más allá de las monopolizadas y estandarizadas bateas?