Que bien se te D

El único equipo con reality del fútbol argentino realizó un casting de jugadores y la convocatoria fue a través de Internet. Se juntaron 500 candidatos a salieris de Néstor Retamar, el DT del último de los últimos. Uno hasta se vino especialmente desde México a probarse, otro de Bahía Blanca y muchos se levantaron a las cinco de la mañana para decir presente a horario. Pasá y conocé la intimidad de una postal que estuvo lejos de parecerse al mundo amateur de la D.       

Cesar García y Osvaldo Puyol tienen 22 años. García hizo poco más de 13 mil kilómetros para llegar hasta ahí y Puyol demoró cuatro horas. García hace dos semanas que mata el tiempo en una pensión de Avellaneda esperando ese momento. Puyol está convencido que es su última oportunidad. García se vino especialmente desde el DF mexicano. Puyol se levantó a las cinco de la mañana para llegar a tiempo desde Isidro Casanova. García gastó casi mil dólares para el pasaje. Puyol caminó seis cuadras hasta la parada del 317 que lo dejó en Moreno; después se subió al 57 que lo depositó en la estación de General Rodríguez; de ahí caminó 30 cuadras y entre ida y vuelta, se le fueron $20. García jugó de cinco. Puyol de cuatro. García pasó la prueba. Puyol no. "Les conviene que me quede. Tendrían mucho rating en México, ja. Mis padres me dijeron que si me fichan me vienen a ver el primer partido", dijo García. "Yo laburo en jardinería y pedí permiso a mi patrón para venir. Otro hombre me ayudó con unos pesos para venir. Dejé un día de trabajo y tengo mi nena enferma. Loco, no sé qué hay que hacer para quedar", dijo Puyol.

García y Puyol son apenas dos historias que coleccionó el casting de jugadores que realizó Atlas, el club de la Primera D del fútbol argento y único caso de institución-reality. El cónclave fue en el Porteño Athletic Club, en Rodríguez, y lejos estuvo la postal del evento en ser parte de lo que uno podría esperar de un equipo de ese divisional. Por empezar, la convocatoria se realizó por Internet y reunió a 500 aspirantes -sólo quedaran seis en el plantel- a salieris de Néstor Retamar; por los bordes del terreno desfilaron estática Nike y refrescos Gatorade; y el césped se mostró exento de matas. "Hay chicos que se vinieron de Bahía Blanca, de Moreno... todo bien les agradecemos con el alma, pero tienen que saber que acá no van a cobrar un peso", soltó el preparador físico del marrón.

Tampoco faltó el caso de aquel con apego a los realitys, como Matías (18) que hace poco llegó a ser uno de los 22 finalistas del programa "El Inter te busca", que emitió Canal 9. Los partidos-prueba duraban 20 minutos y los gritos recurrentes eran "ey 4", "bien 3", "dale capo", "no corramo tanto, vamo a jugar por abajo". Claro que el problema para comunicarse, más que responder al hecho de que nadie se conocía, se debió a que todos, en el afan por mostrarse, gritaban al mismo tiempo. A un costado de la cancha, Retamar se dividía entre las miradas a sus futuros players y las notas con la TV. Más allá, la bronca de los que no quedaban y la alegría de los que pasaban la preselección, se fundía en una mezcla de sueños futboleros y de fama que, al fin y al cabo, por estos tiempos van de la mano. Así se llamen Boca, River... o Atlas.