El artista nexo

Se define a sí mismo como un nexo entre artículos, tapas de discos, juguetes, stickers y publicidades del pasado. Pasó por ArteBA y ahora encara su próxima muestra.

Tantas cosas se mezclan en la obra de Claudio Roncoli que es casi imposible armar una síntesis que lo represente. Él se define a sí mismo como un intervencionista, una persona que es nexo entre artículos, tapas de discos, juguetes, stickers y publicidades del pasado. Un investigador encargado de mezclar para armar collages con el presente y el pasado. Pero tal vez, a pesar de su definición, se acerque más a un coleccionista, un recolector que desarma para armar su arte.

La curiosidad que guía su obra nace en su infancia, cuando usaba juguetes para crear. El papá de Roncoli tenía una juguetería, espacio mágico para él al que, ya de grande, le rendiría homenaje. Con el tiempo –y con una postura más crítica- comenzó a acercarse al consumo y a la violencia. Ligado al mundo de la publicidad, Roncoli habla de la no-educación al consumo, que lleva a comprar sin control. Sus pinturas están plasmadas de gigantografías de publicidades antiguas, llenas de texturas que invitan a acariciar. Mujeres santas identificadas por una aureola de galletita, superhéroes y supermujeres, caballitos blancos casi de cristal, sonrisas, colores y sensaciones de felicidad son imágenes que quedan grabadas.

En otra serie retrata la violencia infantil, donde los niños aparecen rodeados por instrumentos de guerra. Para él "la violencia de la publicidad lleva a una construcción de la violencia, donde se juega a matar". Preocupado por el tema –Roncoli es padre de cuatro hijos- armó esa colección que mira con desconfianza a personajes del animé, como los Power Rangers y Dragon Ball Z.

Su última incursión artística se mete con tapas de discos viejos, que quedan transformadas ante la mirada de este artista. En agosto lanzará un libro que reúne esos trabajos, "Bonus Track". Con el arte de long plays desconocidos, Roncoli crea su arte, que él reconoce como sus covers de música. Es que nunca supo tocar bien.