Punkitos prodigios e infernales

Después del show en el ND/Ateneo, el trío sub 20, Infierno 18, sale por primera vez a tocar fuera del país. Parten rumbo a México y Paraguay para presentar su tercer y último disco "¿Estás lista para esto?. En esta entrevista cuentan qué se siente ser los niños mimados del punk rock, cómo es su relación con las fans y anticipan cómo será su próximo álbum.

Mientras sus compañeritos de primer grado jugaban a ser ladrones o policías, a la mancha o a la escondida, uno de ellos, Tom Taranto, teloneaba a A.N.I.M.A.L en Cemento. Su papá era el manager de la ex banda liderada por Andrés Giménez, pero eso no le quitó mérito. Fue él solito el que aprendió a domar un bajo casi tan grande como su cuerpo y quien se animó a tocar frente a un público distinto al de las típicas obritas escolares. Años más tarde, en el garage de su abuela Diva, junto a Nicolás, su primo, jugaban a ser estrellas de rock. Y de tanto insistir, el sueño se hizo realidad. Al poco tiempo, León Gieco los apadrinó invitándolos a ser banda soporte de la presentación de "Bandidos rurales". Después, vinieron las grabaciones de sus tres discos (el último producido por Sony-BMG), giras nacionales y ahora lo que les faltaba: cultivar su público latinoamericano.

Al encuentro en un barcito de Plaza Serrano, Infierno 18 llega con retraso. "Ya deben estar por venir. Están terminando de hacer los trámites para salir del país", explica su manager, Ramiro González. Diligencia algo complicada, al tratarse de tres menores de edad. Finalmente, Tomás Taranto y Sergio Federico Munich arriban a la cita. Se sientan y piden cinco minutos de recreo antes de empezar la entrevista. Piden permiso también para dejarse los anteojos negros, ni por el sol ni por la gente que les da asco. "Estamos fulminados", dicen y sobre eso no dan explicaciones.