"Suena soberbio, pero siempre decimos que Dios nos ama"

Tocaron en el Cosquín Rock, en el Pepsi Music y ganaron la última edición del Bombardeo Demo de la Rock & Pop. Su primer disco lo grabaron ayudados por Los Piojos, que les prestaron la sala y los equipos. También, La Mancha de Rolando y Mimi Maura los invitaron a telonear sus shows. Este viernes se presentan en El Teatrito.

¿Cómo llegaron a grabar con Los Piojos?
Los conocemos del barrio y tenemos amigos que son muy amigos de ellos. Piti Fernández, el guitarrista, vino a vernos a varios ensayos y decidió que iba a darnos una mano. Nos prestaron la sala que tienen en la quinta y además, cuando tuvimos que grabar unos temas en un estudio nos mandaron en un flete todas las guitarras. También nos ayudó muchísimo Tucán Bossa, el tecladista de Ataque 77.

¿Cómo fue la experiencia?
Fue algo muy nuevo porque son gente que sabe mucho y además vivieron cosas que todavía a nosotros nos falta vivir. Siempre en cualquier rubro es bueno tener alguien que te guíe, que te diga: ojo con eso, porque yo ya lo probé y no va. Pero también nos jugó en contra porque se hizo todo bastante a las apuradas. Son gente que tiene sus vidas y porque también al hacer algo de onda siempre se hace más rápido. Era nuestro primer disco y nos encontramos con que teníamos que grabarlo muy velozmente, en sólo 8 días. Las bandas grandes graban en varios meses.

¿Qué consejos les dieron Los Piojos o La Mancha de Rolando, que también los "apadrinó"?
¡Nos dicen que no chupemos alcohol! 

¿A qué atribuyen tanta generosidad por parte de bandas tan importantes?
Suena soberbio, pero siempre decimos que Dios nos ama porque nos están pasando cosas que son de película, como si estuviésemos tocados por una varita. Nosotros somos una banda de barrio que de golpe suena en La Mega. Trabajamos muchísimo, pero siempre está la suerte. Otras bandas laburan como nosotros y no se les abren todas las puertas. Por ejemplo, conocimos a los chicos de La Mancha y ¡nos dieron amor!. Son gente muy humilde, demasiado reales.

Para el segundo álbum tenían la intención de grabar con Ricardo Mollo o Gustavo Santaolalla, ¿lo consiguieron?
No, finalmente lo producimos nosotros. Estamos por entrar a grabar en muy poquito tiempo. Sería ideal tener a Mollo, pero debe cobrar su buen sueldo y nosotros no podemos pagarlo. Pero en una de esas, seguimos tocados por la varita.

¿Por qué regalan su DVD en los shows?
Intentamos repartirlo gratis cada vez que podemos. Para el recital de mañana ya nos tendríamos que poner a hacer las copias. Lo hacemos porque queremos vivir de esto, más allá de que amamos la música, sabemos que no se trata solo de hacer lo que uno quiere. Por eso, nos sentamos a pensar y nos dimos cuenta de que la única forma de poder lograr nuestro objetivo es que la gente nos conozca. Si no pueden venir a vernos en vivo, al menos, que nos vean a través de un DVD. Somos seis y podemos comprar los discos vírgenes. Grabarlos lleva nada más un poquito de tiempo. Y no vamos a cobrarles unos pesos por esa caja fea que les damos porque sería ridículo.

¿Cómo se preparan para el recital del viernes?
Nos enteramos de esta fecha hace un mes y desde ahí empezó un nerviosismo frenético. Es algo nuevo, porque es un lugar muy grande para nosotros y además Capital no es nuestro territorio. Es todo un reto para nosotros. Salimos a pegar carteles, a repartir los volantes, diseñamos la escenografía y nos asesoramos sobre las imágenes que vamos a proyectar.