Reggaet-no

Hugo Chávez anunció el 22 de junio una nueva decisión polémica: prohibió en las escuelas escuchar reggaeton y vallenato, dos de los ritmos que más suenan en el país, para cuidar a los niños de sus connotaciones sexuales.

Hugo Chávez lanzó hace unos días una de las normas más polémicas de su gestión, cuando comunicó a su pueblo la prohibición a escuchar en la escuela dos de los ritmos musicales que más suenan en Venezuela: el reggaeton y el vallenato. La resolución explica que la negativa a reproducir esta música se basa en el contenido grotesco que tienen la mayoría de las canciones y que incitan a los niños a reproducir movimientos sexuales no acordes a su edad.

Es que los dos ritmos "polémicos" se bailan con un estilo conocido como perreo, donde se busca seducir al otro por medio de incitaciones sensuales. Pasión, ritmo y apriete forman parte de este género, muchas veces acusado de machista por ser considerado denigrante para la mujer.

"Se prohíbe la divulgación y promoción de lo que son géneros musicales como el reggaeton y el vallenato, pues su alto contenido grotesco incita a movimientos vulgares y sexuales no acorde con la edad e higiene mental de los niños", explica la norma. Ligdy Arandia, jefa de la División de Entes Públicos y Privados del Sector Cultural, señaló que la decisión se sustenta en varios artículos de la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopna), por considerar ambos géneros musicales como inadecuados para la formación de los menores.

Arandia agregó que la decisión generó descontento en algunos sectores y explicó que por cada 13 canciones que se transmiten en la radio y televisión nacional, una es venezolana. Según sostienen los seguidores de Chávez, esto atenta contra la identidad nacional de Venezuela porque representa la pérdida de la identidad cultural. "Lo nuestro casi no se escucha. Esta música invade las comunidades, pero la escuela es un espacio para promulgar y promocionar lo nuestro", sostiene la jefa de la División de Entes Públicos y Privados del Sector Cultural.

Juan Bautista Sampayo, miembro de la coordinación regional de música de la Dirección de Cultura, explicó que el reggaeton carece de armonía y es muy pobre musicalmente hablando. Precisó que en estas canciones hay una hipnosis colectiva por la utilización de sonidos repetitivos que tocan partes específicas del cerebro que despiertan el instinto primitivo del ser humano. Así el niño y adolescente aprende el lenguaje sexual de forma más rápida y equivocada: "El sexo no es malo, el problema es cómo lo están planteando. Con esos ritmos clonados constantes se están limitando a escuchar algo primitivo, no piensan. Se les acorta la capacidad de poesía e imaginación", sostiene.

Ligdy Arandia indicó que "los cambios biológicos, psicológicos y sociales que los chicos experimentan y el mensaje de la música despierta la curiosidad de conocer de qué se tratan estas necesidades fisiológicas que sienten cuando le pasan la mano por el cuerpo. Ellos no saben manejar el sexo y allí vienen las consecuencias: embarazos precoces, promiscuidad, abandono de niños y repudio en la familia". Ella también señaló que el vallenato incita a las bebidas alcohólicas y al sexo, a la desunión del núcleo familiar y a las relaciones extramatrimoniales.

Todo sea por un poco de música.