Olas sin hombres

En Italia inauguran la primera playa exclusiva para público femenino. Sin mirones ni picaditos en la arena. Ellas se relajan, dicen que pueden permitirse "no ser tan perfectas". Ellos, buscan como espiar.

Las mujeres italianas están inundando la primera playa femenina del país: una franja de arena destinada a que las bañistas puedan relajarse lejos de miradas curiosas y conversaciones de fútbol.

Los bañistas que llegan a la playa 134 en los 80 kilómetros de balnearios que unen Rimini con Riccione en la costa del Adriático son recibidos con un cartel grande que muestra la imagen de un hombre tachada con una cruz. "Aquí me puedo permitir no ser tan perfecta", dijo Cinzia Donati, 43, de Milán. "Los hombres prefieren hablar de equipos de fútbol", agregó la arquitecta Alice Ghresta, 24. "Yo vengo aquí a relajarme".

Las rabas y las papas fritas, elementos esenciales en los menúes de los balnearios italianos, en el número 134 han sido reemplazadas por tarta de atún y palta, langostinos con tomate, aceitunas negras y alcaparras. Y nada de música disco que inunde el balneario.

"Esperamos que las mujeres no sientan que tienen que ponerse el último modelo de bikini de este año, usar maquillaje o siempre cubrirse ese poquito de celulitis", dijo la gerente del balneario, Francesca Ravaglia. "Es un lugar para que las mujeres italianas sientan cierta solidaridad".

Una playa sin hombres mirones es la mayor novedad de la temporada en un lugar donde cientos de playas idean nuevas especialidades cada año para competir por los 40 millones de turistas dispuestos a gastar su dinero. Senderos de arena para pasear a los perros compiten con lugares especializados en surf y playas exclusivas para lectores de libros, equipadas con bibliotecas y todo. Después de las clases de aerobics, la moda este año son las caminatas por los espigones con palos de esquí en mano.

El padre de Ravaglia, Fausto, dueño del balneario, dijo que sólo un hombre tendría permitido entrar. "El bañero debe ser hombre. Claramente, para salvar a una mujer se necesita un hombre. Es una cuestión de músculos".