"Estamos más rocanroleros que nunca"

La banda de Bernal se presenta el sábado en el Teatro de Flores, donde adelantará parte del cuarto disco que nacerá en septiembre. "Queremos que las canciones se ensucien un poco antes de entrar al estudio", dice Salvador Tiranti, frontman del grupo. Además pide que el público se acerque con algún alimento para colaborar con un centro cultural, reinvindica el boca a boca como publicidad oficial y habla de Callejeros. 

-¿Qué los seduce más para el show en el Teatro de Flores: adelantar temas nuevos o volver a tocar en Capital?
Hace mucho que no tocamos en Capital, entonces se extraña. Pero lo que está bueno es que, a diferencia de lo que hicimos con "Detrás del Cielo" -el último álbum-, es que las canciones se ensucien un poco antes de entrar al estudio. Los shows cambian a todos, incluso las canciones.

-¿La idea es que la gente las vaya masticando y que ustedes vean cómo se sienten con ellas? 
Claro. Porque siempre te quedan arreglos o cosas que hubieras querido grabar. Lo bueno de esto es que todas las modificaciones las podemos hacer antes de entrar al estudio.

-Esta vez, ¿también piden que el público se acerque con alimentos?
Sí, hay un compromiso con un centro cultural de Lugano. Esto es algo que en el rock se tornó una buena costumbre: transformar la fiesta, el encuentro con el público, en algo groso como es ayudar.

-¿Qué cosas la gente va a poder identificar, qué diferencias, en el disco que van a estrenar?
Las canciones reflejan momentos, desde lo instrumental y desde lo lírico. Este es un momento en el que tenemos ganas de decir cosas. Las ganas de hablar después de momentos duros que nos tocó pasar como rockeros, las ganas de rockear. Yo noto a La Covacha como más rocanrolera que nunca.

-¿Los sigue inspirando, siguen encontrando historias, ahí en El Triángulo de Bernal?
Uno cuenta lo que tiene adentro. Los lugares por los que camina y vive son siempre una excusa para hacer una canción. Construir una canción es a veces algo muy salvaje. Ese es el intento, que las canciones sean el reflejo de lo que nos pasa.

-El disco, ¿va a ser una parte en vivo y en otra en estudio?
Eso todavía no está cerrado, tenemos que ver. Ensayamos cerca de la cervecería Quilmes, eso lleva a que las decisiones sean a veces cualquier cosa. Lo que tenemos son los temas, después las formas se van viendo en el momento.

-"Detrás del cielo" lo hicieron con una compañía grande como Universal. Eso supone mayor difusión, distribución. Sin embargo, durante todo el 2006 apostaron al boca a boca a la hora de las presentaciones. ¿Por qué?
Esas sos buenas costumbres que fuimos aprendiendo. A veces, la mejor publicidad es la que hacen los mismos pibes. Cuando sacamos el disco con la compañía la idea era que la música estuviera en todo el país, y eso lo logramos. Este nuevo paso veremos si es con una compañía o no, pero el contacto con la gente es siempre el mismo que aprendimos en estos 13 años.

-¿Estaba hablado o se dio de casualidad compartir el escenario con Callejeros en el último Cosquín Rock?
Esas cosas se dan porque hemos compartido un camino, sentimientos, juntos. En mayo también compartimos escenario con Los Gardeles. Con gente amiga, y donde hay una misma mirada del rock, puede pasar cualquier cosa.

-Entonces ¿estás de acuerdo con que existe una división en el rock?
Hicimos lo que queríamos hacer y estuvimos donde queríamos estar. No nos planteamos mucho cómo son las cosas, sino qué nos pasa a nosotros cuando las hacemos. Los que decidieron otra cosa sabrán. Divisiones en el rock seguramente hay porque no todos vemos las cosas de la misma manera.