Química de la intimidad

Invitado de honor al festival Nuevos Aires Folk que programó Juana Molina, el sueco hijo de argentinos que cautivó al mundo por su sensibilidad, se presenta por primera vez en Buenos Aires. Lo llamamos al celular y conversamos sobre sus expectativas, un poco de su historia y por qué "Suecia es el tercer país en el mundo en exportar música".


Lo anuncian como la llegada del hijo pródigo, aunque él desmiente que Argentina forme parte de su vida más que por los discos de folclore que escuchaba desde niño en su casa. José González, hijo sueco de padres argentinos exiliados, se convirtió en una estrella de la escena internacional con un estilo único para tocar la guitarra (que, dice, aprendió de Silvio Rodríguez), y cantar en un inglés nítido y emotivo. Muchos lo llaman el heredero de Nick Drake, o lo ponen en la misma columna que a los King of Convenience, Elliot Smith, Eduardo Mateo... Él dice que The Beatles y "sobre todo" Silvio Rodríguez lo marcaron en esto de hacer música.

Después de su disco Veneer (2004) comenzó a girar por todo el mundo, en escenarios tan diversos como un recital en apoyo al Dalai Lama en su país natal y los programas de televisión que reclutan a los consagrados: desde The Tonight Show with Jay Leno hasta Later with Jools Holland en la BBC. No por nada, su single Heartbeats -un cover de The Knife, sus amigos, en realidad- lo llevó al puesto tres del chart británico, justo después de la máxima difusión en el aviso de unos televisores LCD, en 2005.

En su plan de "examinar el otro lado de las cosas", además grabó versiones muy particulares de Love Will Tear Us Apart de Joy Divison, Teadrop de Massive Attack, Hand On My Heart de Kylie Minogue, que son hits en sus presentaciones en vivo. En los últimos meses, también canta temas de su próximo disco, In Our Nature, con influencias afrobeat que en octubre de este año editará el sello Noiselab en el mundo, y en la Argentina -igual que Veneer- a través de Pop Art. Justo antes de su primera visita a la Argentina, lo llamamos a su celular y conversamos sobre todo esto.

José, acá se espera mucho tu llegada, ¿venir a la Argentina te genera presión o es un placer?
No, más que presión me da placer. Ya estuve un par de veces en Mendoza, donde vive mi padre y me gustó.

¿Y en Buenos Aires ya estuviste?
No, todavía no he ido pero tengo muchas ganas de conocer.

¿Vas a tocar en Mendoza?
Sí, no estoy seguro si va a ser el domingo, lunes o martes.

¿Te sentís más sueco o argentino?
En realidad mis padres vinieron exiliados hace muchos años a Suecia, he crecido acá así que me siento más de acá.

¿Dónde militaban tus padres?
Mis padres estaban en ese momento en la universidad, y sobre todo mi padre con los Montoneros, que eran peronistas, ¿no?

Escueto y conciso en sus respuestas, casi tímido, José comparte historia con muchos de los exiliados del Proceso, y de las dictaduras que simultáneamente sucedían en toda Latinoamérica. Familias enteras y parejas jóvenes poblaban el barrio latino de la ciudad de Gotenburgo, donde la familia González llegó por gestiones de la embajada de ese país. Una vez allí, y aunque en casa siguió hablándose en español, la realidad del primer mundo hizo las cosas diferentes.

¿Qué estarías haciendo ahora si fueras argentino?
La verdad que no me imagino. Soy de acá y no puedo imaginarme haciendo otra cosa, viviendo de otra manera.

¿La escena indie sueca está reemplazando a la inglesa?
Sí, ha estado creciendo mucho y muchos grupos han tenido éxito pero creo que la escena inglesa y la de Estados Unidos tienen tantos grupos y sobre todo tantas revistas y canales mediales que son muy influyentes. Así que creo que va a tomar un tiempo antes que de Suecia lo reemplace. Pero que ha crecido es muy notable, porque he escuchado muchas veces que Suecia es el tercero en el mundo pensado en música exportada.

¿A qué creés que se debe este impulso?
Lo he pensado mucho y sin tener demasiados datos de estadística creo que tiene que ver con que aprendemos inglés en la escuela muy temprano, las películas en la televisión están con texto así que uno escucha el inglés de muy joven. Después, en general Suecia tiene éxito en muchas otras cosas, no solamente en música. Es una cultura donde uno puede hacer lo que uno quiere sin tener problemas de poner comida en el plato.

En Buenos Aires vas a tocar en un festival folk, ¿qué tiene tu música de folk?
No me molesta que se le ponga esa etiqueta. Puede ser que tenga algo de folk, pero también han dicho otras cosas de mi música. A mí me gusta hacer música y que la llamen como quieran.

Vos estudiaste en la universidad además, ¿no?
Sí, estudié Bioquímica y empecé a hacer mi doctorado cuando solté el disco. Hice cinco años y medio en la universidad.

¿Sobre qué tema es el doctorado?
Estaba estudiando la aplicación de ADN en virus.

¿Trabajaste alguna vez de bioquímico?
Y, se sentía como un trabajo. Estaba en un grupo de investigación, pero a decir verdad trabajo no era.

En YouTube hay muchos videos de chicos que te imitan tocando Heartbeats, ¿los viste? ¿Qué te parecen?
Sí, los he visto y sobre todo me parece gracioso. Cuando yo era joven algo que me gustaba mucho era tratar de sacar canciones de otros artistas. En este caso el resultado es bastante cómico.

Incluso uno dice que tocás siempre de diferente manera ese tema, ¿es verdad eso?
Tiene razón, suele depender de si estoy borracho o no, si es un domingo o un viernes.

José, no te imaginamos borracho a vos...
No, no suele ser tan seguido pero me ha pasado alguna vez.

Y en los conciertos, ¿siempre estás tan sereno como se te ve?
En los conciertos soy bastante aburrido. Me siento en la silla y toco las canciones.

¿Y cómo te sentís?
Suele depender si tengo buen sonido o malo, o si hay mucha gente hablando o no. Algunas veces, si siento que la gente habla mucho, el sonido es muy bajo y nadie escucha es como que pongo el piloto automático.

En este momento de mucho éxito, una persona tranquila e introspectiva como vos, ¿cómo se lleva con la fama y con los fans?
Y, la verdad que no mucho. Siento que el éxito ha sido bastante gradual y nunca he sentido un salto muy grande, así que no lo siento demasiado.

¿Y cuando hay chicas esperándote?
Ha pasado algunas veces pero no es tan seguido. En los países donde he tenido más éxito, ahí sí hay gente que quiere que le firme los cds después que he tocado y todo eso, ¿no? Pero creo que comparando con boybands tengo bastante pocos fans.

¿Te da miedo ver toda esa excitación?
No diría miedo, no...