Una cuestión de actitud...

Analicen la mezcla: Daniel Aráoz y Coco Sily conductores, cuatro personajes luchando por ver quién posee un talento más carismático, música en vivo y un súper set adornado para la ocasión. ¿Tentador no? Ciudad.com fue a presenciar en vivo la nueva apuesta bizarra de Canal 7. Si te quedaste con las ganas, a partir del 2 de junio se verá los sábados a las 00:30hs.

¿Qué es el carisma? Difícil de responder. Ni Coco Sily (ver video 1), conductor del programa, lo pudo explicar con precisión, pero al menos pudo definir perfectamente la propuesta: "Buscamos encontrar a la persona más carismática de la Argentina. No hace falta tener ningún antecedente artístico y cualquiera puede participar de la búsqueda". O sea: uno puede participar dando a conocer un don que lo hace sentirse (y, porqué no, ser) carismático. Si calculamos la variedad de personas que creen tener dicho requisito o los que se sienten líderes en su materia, el resultado puede ser un casting explosivo.

En Carisma compiten cuatro personajes distintos (en el próximo programa serán seis), cada uno con el talento que lo destaca y -obvio- lo hace carismático. Pero por más confianza que se tengan los participantes, el que decide es el público de todo el país, que a partir de junio será representado por una especie de "cámara de diputados" en el estudio. Coco Sily y Daniel Aráoz presentan a cada uno, quienes muestran un poquito de su gracia. Son dos rondas de eliminación directa (como si se arrancase en semifinales de un campeonato), donde los dos ganadores de cada ronda, se enfrentan en una final a todo trapo.

El miércoles pasado fuimos al último programa en vivo y nos encontramos con cuatro carismáticos de pura cepa. Como salidos de una caja de Pandora (no seamos tan duros como para decir loquero ) estos personajes divierten. ¡Vaya si lo hacen!, diría el más entusiasta. Resulta que el primero "poseía" el carisma de un modelo, capaz de realizar cualquier cara que se le pida (ver video 5). El segundo, "el carisma de un cantante" (ver video 3), que le dedicaba un italiano cerrado a la vida. El tercero aseguraba tener el don de imitar cualquier sonido (ver entrenamiento en el video 4), y por último... nuestro crédito: Rocky Balboa (video 2). Sí, el mismo. El parecido era increíble, al nivel de que nos hizo recordar a los ochentosos principios del personaje en su Filadelfia natal (¿o lo estábamos soñando?) Bue... no importa, lo importante es que para sorpresa de todos -nos incluímos- ganó el tano cantante, quien parece que le regaló alegría al público necesitado de fe. Si quieren revivir un programa bizarro como hace mucho que no se ve, no duden de volcarse a la televisión pública, que parece que ni la casa de Gran Hermano consigue personajes de esta talla. Bueno, quizás Nino Dolce no tenga competencia...