Yo también quiero a mi bandera

Gustavo O. Romero es maestro primario y músico independiente. Para entusiasmar a sus alumnos, compuso Episodios celestes y blancos , sus propios himnos para el calendario escolar que cada vez adoptan más escuelas bonaerenses. Un poco de historia, actualidad educativa, y la canción para el 25 de Mayo.


Todo comenzó en una de esas famosas jornadas de perfeccionamiento docente, cuando Gustavo Omar Romero (G.O.R) estaba al frente de un tercer grado en Villa Bosch, provincia de Buenos Aires, y arriesgó entre sus colegas que las viejas canciones patrias -"que no fueron compuestas para chicos", apunta- no entusiasmaban para nada a los alumnos; sencillamente porque no las entendían. Casi tanto como enseñar, a este maestro especializado en educación primaria le gusta ponerse a tocar la guitarra y hacer canciones: es músico independiente. De ahí surgió la idea, y la realizó: compuso el cancionero alternativo Episodios celestes y blancos, que llegó a editar en cd y ya usan más de cien escuelas en todo el país.

Las canciones que venían a reemplazar a Aurora, la Marcha de las Malvinas y varias de las que se cantan en los actos del calendario escolar se escucharon por primera vez en el aula de su tercer grado, donde los chicos se aprendieron enseguida la letra. La primera fue Lo que llevan mis manos, una para el 20 de Junio que pronto adoptó todo el colegio para la ceremonia diaria de izar y bajar la bandera. Después vinieron las demás, todas con letras originales y melodías pegadizas que van de la balada pop a los géneros folclóricos, interpretados por María José Labandeira y Gabriel Angemi, con arreglos de Fabio Zurita.

Como El maestro va le canta a los maestros en su día, Madre de todas las casas es la banda de sonido del acto del Día de la Independencia. También una canción conmemora al General San Martín, otra al Día de la Raza -con versión arriesgada: "hay un indio que camina las provincias argentinas"- e incluso una que no vino a reemplazar a ninguna porque es inédita: la Marcha de la bandera bonaerense. Además de varios premios, y bien lejos de cualquier controversia tradicionalista, el disco completo fue declarado de interés cultural en su tierra, el Municipio de Tres de Febrero, y con la difusión están llegando cada vez más adeptos.