El regreso de Jack Sparrow

Johnny Depp vuelve a calzarse el traje del pirata más famoso de los últimos años, en la tercera entrega de la saga "Piratas del Caribe", donde Keith Richards también tiene su cameo. ¡Leé la nota y ganate remeras, bandanas, stickers y tattooes!
Como en un abordaje pirata de alta mar, la película Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo (cuyo trailer podés ver acá) ya batió el récord nacional histórico para un primer fin de semana de estreno, al sumar 615.936 espectadores (superando a La Era del Hielo 2, que tenía el récord de 544.354) y generando un botín de $ 5.891.116, según informó la distribuidora del film, Buena Vista International. En Estados Unidos, sin embargo, con una recaudación en los tres primeros días de 126.5 millones de dólares, los piratas perdieron frente a El Hombre Araña 3 (151.1 millones ) y frente a Piratas del Caribe 2 (135.6 millones). A fin de cuentas, la primera parte de los piratas recaudó 654 millones de dólares en todo el mundo y la segunda, 1.066 millones. No sería raro que ésta película se convirtiera también en una de las más vistas del año.

Aquí en Argentina, la armada del Capitán Jack Sparrow (el ya célebre personaje interpretado por Johnny Depp) cuenta con 258 copias en circulación: 203 dobladas y 55 subtituladas. Después de La Maldición del Perla Negra (2003) y El Cofre de la Muerte (2006), Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo es otro compendio de adrenalina, emoción y efectos especiales, calificada por la crítica como espectacular, aunque un poco larga.

Como perla, la película tiene la participación de Keith Richards, en quien el propio Johnny Depp dijo haberse inspirado para hacer su papel de pirata. La de Keith fue una intervención que peligró en abril de 2006, poco antes de comenzar a rodar, cuando se cayó de una palmera en una playa de Fiji (¡¿qué hacía un Rolling Stone subido a una palmera?!) y tuvo que ser operado tras sufrir una conmoción cerebral. Richards hace el papel del padre del propio Sparrow (de tal palo, tal astilla) y, según contó el actor Bill Night, el batallado rockero estaba tan borracho que no podía mantenerse en pie. "Si querían a alguien correcto, buscaron a la persona equivocada", dicen que le respondió al director cuando este lo quiso ayudar...

Depp, por su parte, contó que se fue del rodaje más que feliz: se quedó con un recuerdo muy particular del pirata mayor, unas escaleras fabricadas por Keith para subir y bajar de su motorhome. "Un paso demasiado grande", le firmó al pirata galán a modo de autógrafo. Eso sí: el Rolling Stone admitió que conoció tarde al actor, en 1995, por medio de su hijo, y pensó "uf, debe ser otro de los amigos de mi hijo...". Y, aunque ésta parece ser la batalla final de Jack Sparrow, Johnny Depp dijo que está ansioso por filmar una cuarta parte.

Básicamente, el argumento esta vuelta viene así: el Capitán Jack Sparrow (Johnny Depp) debe ser liberado por Will Turner (en la piel de Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (interpretada por Keira Knightley), aliados esta vez con el Capitán Barbossa (Geoffrey Rush). Sparrow está atrapado en la bodega del Holandés Errante, el aterrorizador barco fantasma de Davy Jones (Bill Night), controlado por Lord Cutler Beckett (Tom Hollander), de la Compañía de las Indias Orientales, a quien sólo le interesa el comercio... y la eliminación definitiva de los piratas de los siete mares. Pasando por Singapur, donde batallan contra piratas chinos, los héroes Turner, Swann y Barbosa continúan navegando hacia el fin del mundo, donde se encuentra el Capitán Sparrow. El lugar no es acogedor: le dicen la Tierra de los Muertos.

La película viene acompañada por todo tipo de elementos paralelos: hasta podés jugar a los piratas con games online. El mejor: Jack, el Saltarín, un juego donde hay que ayudar al mono del Capitán Sparrow a saltar lo más alto posible para recolectar los premios. ¡Un deleite!