"A Pappo le causó gracia que no lo hayamos reconocido"

La banda australiana volvió al país a grabar su nuevo disco con el ex baterista de Riff, Michel Peyronel y a presentar su último álbum "Mucho Dirty", en el que participó Pappo.

Por su nombre "Kuko" y sus apodos "Cucharita", "Piyu", "El Facha", "Caco", los australianos, hijos de uruguayos y chilenos, bien podrían conformar algún grupo cómico para niños. Pero nada más alejado de eso. Son una banda de funk rock sucio y tienen sangre tan latina que pueden, incluso, reírse de su karma sudaca con temas como "La Milonguita de Leo", que surgió como una burla al precario spanglish de sus viejos (escuchar audio).

"Vivimos en Australia, pero al final, viste, lo sudamericano te tira porque somos una cultura muy fuerte. Nos basamos en la familia, en la amistad, en cosas apasionadas como comer y bailar. Los países anglosajones no son tan así", dice en perfecto castellano el bajista y cantante, Carlos "Cucharita" Camacho, sentado junto a Matías "Piyu" De Giusti, con quien se conocen desde la cuna. Estudiaron juntos, se recibieron de filósofos y psicólogos y en 1999, durante un extenso viaje por sudamérica, exactamente en Cabo Polonio, Uruguay, fundaron Kuko. Lo llamaron así porque el monstruo más temido de la infancia tiene esa cosa inocente, pero bastante darky, explican. />

En 2004, vinieron al país a grabar su segundo álbum "Mucho Dirty" con Michel Peyronel, ex baterista de Riff, como productor. Casualmente, en el mismo estudio estaba mezclando Norberto "Pappo" Napolitano, un desconocido para algunos del grupo. "Yo ya lo conocía porque había estado en Argentina y había escuchado su música. Pero no todos sabían quién era. Un día estábamos comiendo un asado y hablando de él y uno preguntó: ¿Quién es Pappo?, justo cuando él entraba. Se ve que le causó gracia que no lo hayan reconocido y se creó una buena onda. Intercambiamos instrumentos, salimos, comimos y dormimos juntos. Como le encantaba tanto el tema "Dirty" lo terminó grabando él", continúa "Cucharita". (ver video)

Con el disco bajo el brazo regresaron a Australia, a las Blue Montains, un lugar que describen como paradisíaco a media hora de Sydney. Cuentan que les fue muy bien, pero que cuando se enteraron del accidente que tuvo el Carpo dejaron de tocar por un mes, porque la noticia los sacudió. Le hicieron un tributo y ahora decidieron cerrar el ciclo y volver a grabar un nuevo disco con integrantes argentinos. Otra vez, con Michel Peyronel como productor y también como baterista. En octubre vuelven a presentarlo en vivo.