"Cuando saquemos el disco va a ser un desahogo muy grande"

La banda de rock barrial es un caso extraño: cada vez convoca más público, pero lleva ocho años sin sacar un álbum de estudio. "Eso te parte al medio como músico", reconoce el líder de la banda. En una charla con Ciudad.com, el hijo de Korneta habla de los horizontes del grupo y adelanta aspectos del DVD que está dirigiendo Adrian Caetano. Además cuenta cómo fue la interna para cerrar Cosquín Rock junto a Callejeros y anticipa cómo será el recital del 25 de mayo en la cancha auxiliar de Ferro. 

Mientras en la pantalla del bar "Don Bosco" el partido que juegan el serbio Novak Djokovic y el sueco Robin Soderling no le importa a nadie, Eli Suárez, cantante y violero de Los Gardelitos, pasa sin sobresaltos el desafío del tire o empuje. No nos conoce, pero la libreta, el grabador y la cámara arriba de la mesa, nos delata. Se acerca. Un saludo que combina abrazo, palmada corta en la espalda y un ida y vuelta de ¿todo bien?, más dos cortados y un jugo exprimido de naranja, son los elementos necesarios para empezar a cocinar la entrevista. Un plato que incluye los siguientes ingredientes: el recital que se viene el 25 de mayo en la cancha auxiliar de Ferro; el presente y los horizontes de la banda; el fenómeno del público que crece pese a que no sacan un disco de estudio desde 1999; el DVD que preparan para fin de año; y la interna que se tejió para cerrar, junto a Callejeros, la  última edición del Cosquín Rock.

-Cuando el año pasado hicieron tres Obras dijeron que era el comienzo de una nueva etapa. Hoy, a 8 meses de aquello, ¿qué cosas cambiaron? 
Bastantes. Pusimos los pies sobre la tierra y vimos dónde estábamos parados. Tuvimos una visión más clara de dónde estábamos y, eso, nos dio más empuje para salir adelante. Pudimos demostrarnos que podíamos hacer un disco –"Ahora es nuestra la ciudad", el resultado en vivo de los shows en la Catedral del rock- después de mucho tiempo sin hacerlo.

-¿Hacia dónde quieren ir?
Vemos que tenemos muchas cosas para mejorar. Pero teníamos la necesidad de que la gente viera cómo estaba funcionando la banda hoy, porque todo lo que estaba grabado era con la anterior formación. Queremos adelantar unos temas de lo que va a venir más adelante y buscar afianzarnos más en las voces y en el formato de trío. Obras está todo filmado y se va a poder ver en DVD. La parte documental la está haciendo Adrián Caetano. También está la posibilidad de filmar lo que se haga en Ferro y eso tal vez lo retrase, aunque creo que para fin de año puede estar.

-En eso de seguir acomodándose al formato trío, decían que estaban abocados más al sonido que a la composición. ¿Ahora cambió eso? ¿Sigue igual?
El tema de la composición es un tema muy delicado para nosotros. Por suerte tenemos muchas canciones inéditas y que nos van a dar el tiempo que nos está haciendo falta. Para el disco de estudio tenemos que estar a full con el sonido de la banda. No estamos conformes con lo que hicimos en Obras. Más que nada por la cuestión de las voces, como que todavía no nos sentimos afianzados. Aunque ahora estamos cantando mejor. La idea del disco es que haya nueve o diez temas de Korneta y dos míos. Que el cambio sea paulatino. Es inevitable que, con el tiempo, van a haber menos temas de Korneta y más nuestros.

-¿Cómo explican que durante tanto tiempo sin sacar discos sigan metiendo mucha gente?
Es un misterio. Son las mismas canciones de siempre, pero ahora la gente las está aceptando. Ven que nos van pasando un montón de cosas, pero siguen apostando. El tiempo que pasa sin entrar a un estudio de grabación te parte al medio como músico. Cuando a los 16 años tocaba con mi viejo veníamos grabando todos los años desde el 94 hasta el 99. La idea era seguir a full, pero hubo algo que nos partió al medio: no poder manejar bien la relación la compañía con la que estábamos y no poder manejar bien el curso de la banda. Nos tomó por sorpresa la masividad en ese momento. Pasamos por momentos jodidos. Va a ser un desahogo muy grande cuando saquemos el disco.

-Con Callejeros fuera del escenario, muchos de sus seguidores se volcaron hacia ustedes. Y en Cosquín Rock hasta estuvieron juntos en el escenario. Desde afuera pareció más una foto forzada por Callejeros que consensuada. ¿Cómo fue en realidad?
Fue una idea nuestra. Aparte de que tenemos buena relación con los pibes, y que nos gusta la banda, nos parecía injusto que no pudieran cerrar el festival. Por una cuestión de convocatoria. Se les complica para tocar y cuando pueden, ves que no se les está respetando el lugar que tienen que tener por la gente que llevan. Entonces salió de nosotros decir "vamos a hacer un par de temas con Callejeros, que los que tendrían que estar cerrando son ellos". También, primero la idea fue de Palazzo (Jorge, el productor del festival) que nos dijo "¿por qué no suben y hacen un tema todos juntos de Pappo?" Pero como no nos pusimos de acuerdo hicimos dos temas de ellos. Después, la suma de músicos fue muy espontánea. Aparte fue mostrar una unidad y demostrar que se pueden hacer las cosas distintas sin decir "yo estoy a favor de o en contra de".

-Vos hablás de mostrar unidad, pero lo que dejó eso fue: por un lado los que están con Callejeros y por otro los que están en contra.
A mí me parece que en cartel de Cosquín había un montón de bandas y las que dijeron que no fueron dos (Catupecu y Divididos). Si hablás con las bandas, sólo una te dice "sí, no toco porque está Callejeros" y la otra dice "no toco, por otro motivo". Todas las demás bandas no tuvimos problemas. Es medio como que se hace un circo, una exageración de todo eso. Hay opiniones distintas. Yo creo que esto –por Cromañón- nos partió al medio como sociedad, pero no creo que esté tan dividido en sí. Creo que falta diálogo.